Los volúmenes recopilatorios de relatos pueden ser un arma de doble filo. Todo depende un poco de las intenciones de quien realiza ese trabajo de recopilación. Al ser un compendio de autores con un leitmotiv común, se puede caer en el pecado de abarcar demasiado y terminar introduciendo relatos y autores que no merecen estar ahí. Si la recopilación es buena, está claro que habrá muchos autores que no estarán ahí por temas de espacio o de número de relatos escogidos.

 

En este volumen el punto de partida es que sean relatos negro-criminales y escritos por nuevas voces del género. Por lo tanto, no tendrán cabida autores con una larga y consolidada trayectoria. Es cierto que todos ellos llevan poco tiempo en el panorama literario, o que si llevan años en esta profesión es ahora cuando están comenzando a despuntar.