Carla hace tiempo ya que se separó de Vito. Se fue a vivir con sus hijos a Roma, a empezar una nueva vida. A empezar desde cero. Vito insiste en que vuelvan juntos, en que quiere ver más a los tres hijos que tienen en común. Nicola y Rosa son ya mayores, sin embargo Mara aún es una niña y quiere pasar más tiempo con ella. Pero Carla tiene miedo, vive con el temor constante a que vuelvan las palizas, los insultos, esa vida miserable de la que ha conseguido escapar de milagro. Aunque escapar es una palabra demasiado rotunda. Nunca se escapa de algo así. Vivirá para siempre mirando a su espalda, comprobando que nadie sigue sus pasos.

 

En el tercer cumpleaños de Mara la niña insiste en que quiere que su padre esté presente. Y Carla acaba cediendo. Para celebrar la fiesta escoge el piso de su hermano, una vivienda dos plantas por debajo del suyo. Un piso algo más fresco, un lugar que no es su casa para sentirse así menos acorralada. Los problemas surgen cuando tras la cena Vito desaparece. Nadie parece saber dónde está. Ni su ex-mujer Carla, ni su amante Milena, ni su hermana Mimma. Y de forma casi automática las miradas se posan sobre Carla, la ex, la que le abandonó.

 

A pesar de que esta novela pueda parecer una crónica mil veces contada, Una historia negra llega mucho más allá. La autora escoge temas universales y los desarrolla en un ámbito local. No importa que suceda en Roma o en cualquier otro punto del globo. El miedo, la venganza, la envidia, los celos, la ira, nos inundan a cada uno de nosotros. Entonces, ¿por qué esta obra es diferente?

 

La voz de Lattanzi adquiere una personalidad muy potente ya desde las primeras páginas. No solo plantea el relato desde un montón de perspectivas y diversas miradas. El texto está cuidadosamente trabajado, con frases muy largas en las que introduce acción, descripción y diálogo narrado, todo en uno. En una misma frase puedes encontrar una tercera y una primera personas intercaladas, tiempos verbales en pasado y en presente (“Estaban solas, como siempre, hacía frío, pero el cielo estaba despejado, era Marzo. Rosa miró hacia arriba: haz que sea feliz“). Este tipo de escritos obligan al lector a involucrarse en el texto, a prestar atención. Nada de novela negra de entretenimiento, que también. Lattanzi tiene claro que no quiere lectores vagos o pasivos. No quiere que su obra sea un “libro de piscina” más.

 

Otro de los puntos fuertes de Una historia negra reside en determinadas reflexiones que la autora deja aquí y allí a través de sus personajes. Frases sutiles que son soltadas como una bomba. Y que pueden pasar desapercibidas si no se presta atención.

 

Milena no quería llorar, miró de nuevo a Carla, y quería que ella viese todo su odio, toda su rabia. Pero Carla ya no la miraba, Milena la veía de perfil, estaba mirando la pared, o la ventana, o el otoño, fuera empezaba a llover, Carla esbozó una sonrisa, o eso le pareció a Milena, la odió todavía más, pero no era solo odio, también eran unas ganas desesperadas de hablar, de saber cuánto, con precisión, había querido Vito a Carla, y si alguna vez la había amado a ella, a Milena. ¿Por qué Vito le pegaba a Carla? ¿Por qué no le pegaba a ella? Porque no me quería.

 

Quizá uno de los elementos que más poso dejan en el lector es la constante presencia de la violencia, en múltiples formas. La violencia de los hombres sobre las mujeres. De los miembros de una familia. La violencia de la falta de políticas sociales. Del hambre, de la pobreza. La violencia que sufren quienes tienen sueldos miserables y tienen que realizar constantemente malabarismos para llegar a fin de mes. La violencia de una vivienda diminuta en la que malviven cuatro, cinco, seis personas. Para mostrarla, la complejidad de los personajes es clave. Quizá una de las figuras más sombrías sea Mimma, la hermana de Vito. Uno de esos secundarios que se merece tener una novela propia.

 

Una historia negra esconde una buena novela de género narrada de un modo brillante. La trama os incitará a seguir leyendo, conocer a los personajes será uno de los grandes atractivos de la intriga. Pero os aseguro que lo que hará que os deleitéis con cada párrafo de esta obra es el estilo de Antonella Lattanzi. A pesar de que tenemos multitud de autores italianos de género traducidos al castellano (Camilleri, Manzini, de Giovanni, Carlotto, Dazieri, D’Andrea, Vichi…) cuesta encontrar escritoras traducidas más allá de la estadounidense afincada en Venecia Donna Leon. Si Lattanzi tiene más compañeras que escriben como ella, ¡editoriales!, ya estáis tardando.

 

 

Título: Una historia negra (Una storia nera).
Autor: Antonella Lattanzi.
Traductor: César Palma.
Editorial: Reservoir Books (2018).
Año de publicación: 2017
ISBN: 9788417125523.
Páginas: 282.
Precio: 18,90€.
Ficha del libro en Megustaleer: https://www.megustaleer.com/libros/una-historia-negra/MES-086808