Sinceramente, creí que este momento no llegaría nunca. Han sido más de dos meses de peleas con WordPress, de lectura de tutoriales, de pruebas y errores… Y después de lo que me ha costado llegar aquí reconozco que siento un cierto vértigo. Y no, nada ha cambiado. Pero sí.

 

Sí, Leer sin prisa sigue siendo un blog, pero hospedado en una página web. Con más control sobre mis publicaciones y sobre mis visitas, con mayores opciones de visibilidad en la red y con un aspecto (creo que) más cuidado. Por lo demás, los contenidos que veis ahora mismo son los mismos que había hasta la última vez que entrasteis por aquí. Pero con el cambio de espacio también quiero dar un ligero cambio a los contenidos.

Los grandes propósitos están para romperse, como cuando te apuntas al gimnasio después de Navidad o cuando decides ir caminando a todas partes en vez de en coche. Sin embargo, son unos cuantos pocos los que consiguen mantener esas buenas intenciones. Mi principal objetivo con este cambio es cambiar mis lecturas. No, no voy a dejar de leer novela negra. Pero sí quiero alternar más las lecturas y acercarme más a la narrativa, que tengo muy abandonada desde hace un par de años. Me queda mucho, demasiado, por leer y quiero ir poniéndole remedio poco a poco.

 

Y no es un tópico. Podéis pensar al azar en prácticamente cualquier novela y os aseguro que no la he leído. Nunca he ocultado que soy una lectora tardía, y que tengo muchas carencias. No creo que sea motivo de vergüenza, incluso podría ser motivo de orgullo haber salido de un agujero en el que mis lecturas eran de baja calidad y escasas. Creo que en estos casi 5 años he aprendido un poquito a leer mejor, a prestar atención a cosas que antes no veía, y a crear esquemas mentales en los que esos conocimientos se interrelacionan. Y quiero seguir haciéndolo, descubriendo libros que todos los demás conocéis y que habéis leído. Sorprenderme con ellos, disfrutar y aprender.

 

Quiero aprovechar la coyuntura para comentar una cosa. Quiero recordar a todos que esto es tan solo un blog en el que alguien que no sabe demasiado de literatura vuelca todo lo que los libros le aportan en su lectura. Ni más, ni menos. Ni soy crítica literaria ni lo pretendo. Si alguien encuentra en este lugar una guía para sus lecturas es tan solo por el hecho de que tiene unos gustos más o menos afines a los míos (o contrarios, y gracias a mis reseñas descarta lecturas). Mis comentarios y opiniones son completamente subjetivos, basados tan solo en mis lecturas pasadas y en mi gusto personal. Y esa es mi única intención en este proyecto desde el día que empecé: reflexionar sobre lo que leo y compartirlo con todos aquellos a quien pueda interesarle. Es cierto que en ocasiones me muestro vehemente con mis textos, pero es tan solo por el hecho de hacer algo que me gusta.

 

Por último, creo que es el lugar perfecto para agradecer a 4 personas en especial el estar ahí para mí día a día. Sin esas personas hoy no estaría aquí. Sus ánimos y su paciencia conmigo han sido desproporcionadas para lo que han recibido a cambio, y por más años que viva no podré nunca devolverles lo que han hecho por mí todos estos últimos meses. Así que muchísimas gracias a todos ellos. Sois fabulosos, y sé que no hace falta que os cite para que sepáis de quién estoy hablando.

 

 

*Uno de los «problemillas» que me han surgido ha sido el volcado de entradas a esta nueva web. Por ello, las de los dos últimos meses he debido generarlas de nuevo y he perdido los comentarios de esas entradas. Así que mil perdones a quienes se tomaron la molestia de gastar su tiempo en dejar su opinión en ellas. Si os sirve de consuelo, yo aún puedo verlas en las «tripas» de Blogger.