Mayo-2014

Otro mes que se ha ido y no sé ni donde. Llegada del buen tiempo, vuelta del mal tiempo otra vez, y una nueva escapada a Barcelona han caracterizado este mes. Cómo me gusta esto de reencontrarme con amigos y charlar horas y horas de libros. ¿Nadie quiere adoptarme en Barcelona?

 

Lecturas de Mayo:

 

El balance de este mes ha sido estupendo. Y eso que a final de mes he flojeado un poco. Pero en total han sido 11. Entre ellos, un cómic y dos nouvelles, pero 11 títulos al fin y al cabo. 10 menos de la lista de pendientes y una relectura. Buen número final.

El ritual de los Musgrave, de Arthur Conan Doyle.
A la puta calle, de Cristina Fallarás.

En proceso: 

 

Aunque he terminado alguno de los que tenía empezados el mes pasado, he empezado otros nuevos, con lo que mi lista de libros que estoy leyendo a la vez es demasiado larga. 10 según Goodreads. Este mes no creo que vaya a cerrar más que los que he empezado recientemente, pero me he puesto como deberes para este verano limpiar la lista de libros que tengo empezados, porque algunos de ellos empiezan a difuminarse poco a poco en mi mente.

 

En concreto, que tenga más activa su lectura, estoy con Un millón de gotas de Víctor del Árbol. Me gustaría deciros que lo veréis reseñado en breve, pero mi relación de sufrimiento con Víctor es de sobra conocida hasta por el autor. Tengo que ir pasito a pasito con él, porque aunque disfruto mucho, mete el dedo en la llaga constantemente, y necesito tomar distancia de sus páginas para que no me afecten tanto. Es cierto que este no es tan duro como Respirar por la herida, pero ahí estoy pasándolo mal también.

 

Los que he aparcado para el verano, pero luego veréis por qué, son los de Dashiell Hammett. Estoy disfrutando una barbaridad descubriendo toda su obra y vida, pero este mes tengo en mente muchas cosas, y prefiero dejarlos para el verano, para dedicarles tiempo y poder disfrutar de ellos como se merecen.

 

Adquisiciones:

 

Esto se me va de las manos, chicos. Está claro que no pueden soltarme alegremente por Sant Antoni con dinero en la cartera, porque lo mío ya es enfermedad. No soy consciente de que mi tiempo de lectura es limitado y que si leo 11 libros y me compro ¡¡¡¡¡21!!!! no avanzamos nada.

 

Lo que leéis. Entre unas cosas y otras (es cierto que no he pagado los 21, para alivio de mi bolsillo) cuando he hecho el recuento para las fotos (fotos en plural, han tenido que ser dos) no daba crédito. Porque encima, no son libros de 100 páginas precisamente la mayoría de ellos. En mi defensa diré que todos ellos los quería, que no ha habido compras por impulso, sino que algunos llevaba tiempo buscándolos.

 

Adquisiciones-Mayo-1

Cuentos de detectives victorianos, VV.AA. Por fin es mío, y es más bonito aún de lo que esperaba. La edición es una pasada, y el tacto del papel satinado es para perderse entre sus páginas. Un lujazo y encima ha sido un regalo.
Sesenta kilos, de Ramón Palomar. Otro regalo, este de un librero fabuloso. Estaba en mi lista de pendientes con el riesgo que quedarse ahí para siempre. Ahora ya no tengo excusa.
El último milagro, de Horacio Convertini. Llevaba días buscándolo y en Negra y Criminal había una pila de ellos. Lo que no tenga Paco Camarasa… Nominado al Hammett de este año, caerá en los próximos días.
Heridas Abiertas, de Gillian Flynn. Tras Perdida, tocaba la primera entrega, el primero que escribió la autora. Uno de esos chollos de Sant Antoni, a mitad de precio.
No hay lugar seguro, de Tana French. Aunque aún no me he leído el que compré el mes pasado de la autora, encontrarlo por 8€ en Sant Antoni y dejarlo escapar era un pecado. En perfecto estado. Además, a la autora me la recomendó en su día una gran editora.
Te quiero porque me das de comer, de David Llorente. El famoso #Muelle14 que está por todas partes. Un gustazo haber participado en la experiencia, así como salir citada en los créditos.
Los corruptores, de Jorge Zepeda. Este libro lleva en mi retina demasiado tiempo. Desde que Pere Sureda, editor de Navona lo recomendó encarecidamente, no me lo quitaba de la cabeza. La nominación al Hammett de este año es la excusa para leerlo. Otro chollo de segunda mano, vía Iberlibro.
Un millón de gotas, de Víctor del Árbol. Puede que la novela más esperada de este año. Respirar por la herida quedó en la clasificación de mis mejores del año pasado, y esta no lleva mal camino. Disfrutándola y sufriéndola a partes iguales.
Periferia Negra, de Luis Arribas. ¡Uno de mis mayores fans! Cada vez que publico una reseña, es raro que no me la enlace en Twitter, así que aprovechando que enviaba libros dedicados previo pago del ejemplar, no me resistí a tenerlo.
Vidas difíciles, de James Sallis. Ya le había echado el ojo hace unos meses, pero con la recomendación de Juan Carlos Galindo en Elemental, me lancé de cabeza a por él.
El ojo del Grillo, de James Sallis. Y más Sallis a mis estanterías. Este es uno de los pocos no editados por RBA de la serie de Lew Griffin, así que gracias a un chivatazo de Aramys lo encontré baratísimo.

Adquisiciones-Mayo-2

Selected Letters, de Dashiell Hammett. Morid de envidia los amantes del maestro. Descubrí esta joya tirada de precio en EEUU. Ha tardado casi dos meses en llegar, pero la edición es una pasada. Soy una cotilla en este aspecto, y me encanta descubrir cómo eran de verdad los autores, las cartas que escribía a su hija, compañeros, agentes, revistas… Eso sí, todo en inglés.
Raymond Chandler por sí mismo, de Raymond Chandler. Y otra de cartas del otro maestro. Estas en castellano. Una edición en tapa dura exquisita, de las mejores que hay, dicen.
Nos vemos allá arriba, de Pierre Lemaitre. Premio Goncourt 2014. Desde que leí el Goncourt de 2010, El mapa y el territorio de Houellebecq, le tengo mucho respeto a este premio. Seguro que no me defrauda.
Novelas, de Stefan Zweig. El chollo de los chollos de mi día en Sant Antoni. Edición de lujo en papel de Biblia y con una lista de novelas que quita la respiración. Menuda joya, y a menos de la mitad de precio.
La librería más famosa del mundo, de Jeremy Mercer. Una preciosa edición de Malpaso que me había llamado la atención desde el primer momento, y que he tenido la suerte de ganar en un concurso en Libropatas.
A la puta calle, de Cristina Fallarás. Crónica del desahucio de la autora, sus causas y sus consecuencias. Una delicia de libro, crudo y duro. En breve leeréis mi reseña.
Historia de una piltrafa, de Lorenzo Silva. Ya va siendo hora de estrenarme con Silva, que ya voy tarde. Este libro, recién editado por Turpial, recoge relatos del autor, escritos en sus inicios. Qué mejor forma de iniciarse en su obra.
La era de huesos, de Samantha Shannon. Ganado en un concurso en el que participé un poco a ciegas, pero cada vez veo mejor acogida del libro, y le voy teniendo más ganas.
Extraños eones, de Emilio Bueso. Después de lo que disfruté con su narrativa en Diástole, no creo que tarde mucho en caer. La edición de Valdemar es una maravilla, y encima el propio autor me lo dedicó cuando fui a Barcelona.
Un minuto antes de la oscuridad, de Ismael Martínez Biurrun. Otro de esos libros a los que le tenía ganas desde hace tiempo ya, y que encontré también a mitad de precio en Sant Antoni.
A esto tenemos que sumarle la suscripción a los 5 libros de este año de la editorial digital Fata Libelli, de los cuales ya tengo el primero, Sic Transit, cuentos de fantasmas, de Reggie Oliver.

Proyectos varios:

 

En mente tengo desde hace semanas dos, que espero llevar a cabo uno más pronto que el otro.

 

El primero, es el de leer y reseñar las novelas nominadas al premio Hammett de este año. Dudo si leer las 5, porque hay una en especial que no me atrae nada, pero al menos las otras 4 sí que las traeré por aquí. Aún no tengo claro el día, me gustaría que fuera los viernes pero a ver cómo va mi ritmo de lecturas.

 

El segundo, es que este mes se publica el otro libro más esperado del año: la biografía de Jim Thompson editada por Es Pop Ediciones. Mi intención es leerme todo lo que mi hueca cabeza me dé. Es decir, las novelas, al menos las traducidas, del autor. Tengo ya una buena colección de ellas, como os he ido mostrando. Lo que más me gustaría sería leerlas a la par que la biografía, aunque con este método puedo acabar a finales de año. Prisa no tengo… Ya os iré contando por aquí y por mis redes cómo lo planteo. Pero va a ser una aventura, eso seguro.

 

Películas:

 

Si mi memoria no me falla, el recuento es breve y rápido: una película solamente ha caído este mes. En parte, ha sido debido a que por fin he terminado de ver Breaking Bad. Aunque no me ha gustado tanto como a la mayoría, he de reconocer que es muy buena serie. La última temporada es muy buena, pero me ha costado tiempo y paciencia engancharme a ella.

 

La película en cuestión es 39 escalones, de Alfred Hitchcock. Poco más puedo añadir a lo que comenté en la reseña del libro y su adaptación. Una joya para los amantes del director, que no puedo dejar de recomendaros. De verdad, ¡tenéis que ver más cine clásico!

 

Eso es todo por este mes. Seguiré buscando espacio para mis libros, los cuales empiezan ya a dejar de tener orden en mi casa.