Semana-Negra-Gijon-2014

A pesar de la alegría de la cantidad de reencuentros de ayer, el día tuvo una sombra muy gris pesando sobre Gijón y sobre el estado de ánimo de todos. Ayer falleció Josep Forment. Para los que no lo conocierais aparte de ser una persona encantadora y con un magnífico criterio editorial, además de un gran amigo, era editor de la Editorial Alrevés. En más de una ocasión debatimos y compartimos puntos de vista sobre el mundo editorial y sobre libros leídos entorno a una mesa y una cerveza, que es como se deben hacer estas cosas. Un abrazo grande, maestro.

 

Ayer finalmente hizo su aparición el sol, y con ello las quemaduras por el sol en mi piel. Siguió la compra de libros, las anotaciones compulsivas y las charlas con amigos. Vamos con un resumen del día, de momento, más intenso.

 

Presentación de Una del Oeste, de Javier Abasolo.

 

Una del Oeste es dos novelas en una: es una novela negra y es un western. Es un guiño por parte del autor a las novelas de kiosco, a aquellas que comprabas por un precio ridículo, y con una gran intención de entretener y divertir al lector.

 

Una-del-oeste

 

En la novela el autor introduce varios guiños literarios, como alguno a Hammett, ese tipo de guiños que el lector con recorrido reconocerá, pero que no le supondrá una carencia al lector novato. También hay muchos guiños a personajes de las novelas de western, un homenaje hecho con mucho cariño y desde un punto de vista muy divertido.

 

A pesar de tratarse de dos novelas completamente independientes en su trama, la escritura fue bastante simultánea.

 

Presentación de Un millón de gotas, de Víctor del Árbol.

 

Abordando el argumento de la novela, se comentaba que la utilización de personajes cuya historia se desarrollase en el siglo XX y otra historia en el siglo XXI es totalmente intencionada. Este recurso es perfecto para mostrar las dicotomías entre ambos siglos, los ideales. Los seres humanos, comentaba Víctor, a menudo traicionamos nuestros ideales. El personaje de Elías, cargado de ilusiones, se va dejando jirones de realidad. Después de haber pasado por todas las tragedias del s. XX lucha por no perder su propia identidad, ya que hay sistemas ideológicos que anulan tu propia realidad.

 

Victor-del-Arbol

En la novela nos aporta una luz de esperanza con la idea de que hay valores que están por encima de lo total, como ocurre con la amistad.

 

Las novelas hoy en día tienden a ser menos descriptivas, a tirar del mundo de la imagen a través de comparativas o descripciones más parcas. Pero Víctor no, no elude las descripciones, porque aunque es cierto que vivimos en un mundo muy visual, entonces ¿por qué leemos libros? El libro te da algo que no te da la imagen, y es la complicidad. Desarrollas la historia y los paisajes en tu mente en función de lo que estás leyendo, pero esa imagen mental es única y diferente, y por eso es tan especial.

 

Un millón de gotas es un viaje, que cuando lo acabas no eres el mismo que cuando lo empezaste.

 

Presentación de Sombras de la nada, de Jon Arretxe.

 

Esta novela es la tercera entrega de la serie de Toure. La primera fue 19 cámaras, para presentar el ambiente y los personajes. La segunda, 612€, con un humor surrealista. Y Sombras de la nada es la tercera.

 

Jon-Arretxe

 

Hay un cambio importante de registro en esta novela. Esto es debido, en gran parte, en que ve necesario que todas las novelas tengan su propia personalidad, que no todas las entregas de una serie sean iguales.

 

En esta novela se le da más protagonismo a un personaje que Jon tenía en la recámara, que es el personaje de Sira, la hija de Toure. Está en París, es prácticamente una adolescente, y se dedica a la prostitución. Es uno de los personajes que los lectores le habían pedido que potenciara, ya que Jon es uno de esos autores que están en contacto muy directo con sus lectores.

 

A pesar de las reticencias del personaje, a Toure le surge un caso: buscar al bebé de una mujer nigeriana que le han arrebatado las mafias. Antes a las prostitutas las obligaban a abortar, pero ahora las mafias han descubierto que el tráfico de niños es un negocio que puede darles mucho dinero. El proceso de documentación ha sido a base de acercarse a las mujeres del barrio de San Francisco, con paciencia, y escuchando las historias que por allí se cuentan.

 

Charlando con Craig Russell.

 

Uno de los momentos más esperados de esta Semana Negra para mí. Ya sabéis que soy una apasionada del personaje de Lennox, y escuchar en persona a Russell me hacía una especial ilusión. La pena fue esa: que solo escuché, porque tras la charla tuve la oportunidad de hablar con él un rato, y la vergüenza se apoderó de mí sin poder decir ni una sola palabra.

 

Craig-Russell

 

Craig Russell, como apuntaba Juan Carlos Galindo, moderador de la charla, es un tipo obsesionado por el futuro y por una sociedad que termine siendo más una pesadilla que un lugar donde poder vivir. Estos apuntes tan poco propios de novela negra, son debidos a que acaba de publicar la novela El tercer testamento, bajo el pseudónimo de Christopher Galt.

 

Y es que como Russell apuntaba, ha visto a lo largo de su vida cambios tecnológicos tan grandes que han modificado incluso nuestra forma de pensar. El dilema con el tema de la tecnología es dónde está la frontera, hasta dónde es permisible el uso de tecnología como avance, hasta dónde las modificaciones en el cuerpo humano son válidas sin considerarlas como una creación de un nuevo ser humano: empastes, prótesis, órganos artificiales…

 

El giro que ha dado con esta nueva novela, con El tercer testamento, en parte es debido a que son temas que le preocupan especialmente, que necesitaba compartir, y que de algún modo tenía miedo de que nadie más los abordase. Muchas veces no somos conscientes del ritmo al que avanza nuestra realidad, y vamos adentrándonos en este mundo casi sin darnos cuenta.

 

Acerca del personaje de Lennox, ha escogido un personaje muy duro que vive a su vez en un mundo muy duro. Le gusta que se haga justicia aunque sea a su manera. Le da un toque clásico a las novelas, con la resolución de los casos antes de la aparición de las prueba de ADN. Lennox se mueve sobre todo utilizando su inteligencia.

 

Craig-Russell

 

Russell trabajó como policía en Glasgow antes de ser escritor, y el autor opina que todo lo que le ha sucedido en la vida en cierto modo ha sido una preparación para ser escritor. Se metió en la policía para tener una vida llena de aventuras, y todo lo que vio y vivió tuvo un gran impacto para él. Muchos de los personajes de sus novelas de Lennox llevan la vida que llevan porque no han tenido la oportunidad de escoger otro camino, y eso es algo que aprendió siendo policía.

 

No tiene miedo a cansarse de sus personajes, de Fabel y de Lennox, en parte porque los alterna. Es muy afortunado de haber podido crear dos y no seguir la esclavitud a la que te tienes que someter con una sola serie. Para él son como dos grandes amigos. Fabel es perfecto para charlar y hablar con él como con un viejo amigo, y Lennox es perfecto para que te sientes a beber con él.

 

Sitúa a sus personajes en Glasgow y en Alemania porque son lugares que conoce, culturas que ha vivido y es capaz de transmitir el ambiente de esos lugares en ellas. Ante la cuestión de si se plantearía situar alguna de sus novelas en España, ya que el autor está ahora mismo aprendiendo castellano, comentaba que quizá en Barcelona o incluso en Bilbao, pero que sería difícil por no conocer a fondo la cultura de aquí.

 

Mesa redonda: ¿por qué escribir novela negra hoy?

 

Uno de los temas que más interesantes me resultaron de la mesa fue si el autor piensa o no en el lector a la hora de escribir sus novelas. Aunque inicialmente todos iban afirmando que no, que es un trabajo muy solitario, que la intención inicial no es que te lean, estuve muy de acuerdo con Rosa que aseguraba que es imposible no pensar en el lector. No como una presencia censuradora u omnipresente, sino del modo en que la escritura es un acto comunicativo, y la estructuración de las historias se hacen en cierto modo con intención de ser leídas, y por lo tanto pensando en quien va a leerte.

 

Novela-negra

 

Víctor apuntaba que lo que sí se plantea es el hecho de lanzar muchas preguntas al lector. El escritor de novela negra está en cierto modo perdido, y las novelas son un modo de plantearse y soltar todas esas dudas que lleva dentro.

 

En lo que estaban todos de acuerdo de un modo o de otro, es en que las novelas te aportan una visión subjetiva del mundo, no escriben solamente para entretener, sino para hacer reflexionar a los lectores, y en ocasiones incluso para hacer recordar lo obvio para que no caiga en el olvido: conceptos como la democracia o la justicia.Aquí tenéis una entrada de ayer en El País ampliando todos estos temas:

http://cultura.elpais.com/cultura/2014/07/08/actualidad/1404826359_583177.html

 

*Por la noche, tras la cena y tras el partido, con un Don Manuel plagado de argentinos eufóricos, se hizo entrega en plena calle del Premio Novelpol, entre copas y cervezas, debido a que Rosa hoy no estará y que estaban allí José Ramón Gómez Cabezas, quien entregó el premio a la propia Rosa y a Alexis Ravelo, que comparten premio por haberse llevado el mismo número de votos. El único premio que te da de comer y de beber, ya que el premio consiste en un queso y una botella de vino.

 

Entrega-Premio-Novelpol
*Aquí tenéis el enlace al A Quemarropa de ayer, para los que no podáis recogerlo en papel:

http://www.semananegra.org/2014/aquemarropa-2014-pdfs/AQ6(2014).pdf

 

*No os perdáis las crónicas de Laura Muñoz sobre la Semana Negra, y especialmente sus fotografías:

http://semananegragijon.blogspot.com.es/