Reloj

Los fines de ciclo siempre nos sirven para hacer balance. Y no nos engañemos, la mayoría lo hacemos. A principio de año, a principio de curso, en nuestro cumpleaños… Miras hacia atrás y piensas en cómo esperabas que iba a ser ese año y todo lo bueno o lo malo que dejas atrás. Y creo que es muy sano, soltar ese lastre mental y pensar que tienes una nueva oportunidad. Los buenos propósitos duran poco, pero al menos de vez en cuando hay que hacérselos.

 

Mi año 2013 no ha sido para nada como yo esperaba. Tenía muchos planes en mente a nivel personal que no se han cumplido, es más, se han ido todos al traste. Cosas que tenía clarísimas hace 365 días ahora casi ni me las planteo. Y ha sido toda una sorpresa que me haya cambiado tanto la vida. No es que haya tenido un año nefasto, o que me hayan sucedido tragedias. No es eso. Es que las cosas que a veces das por sentadas, se te van al traste en una sola semana, en un solo día.

 

El día de Reyes hará 3 años que abrí este blog. Hace 3 años no pensaba que este proyecto personal iba a durar tanto y me iba a traer tantas sorpresas y alegrías. En especial, en este año. Todos los que me leéis sabéis lo reservada que soy. Sabéis que me llamo Marta, que vivo en León y poco más. Ni cara ni apellidos. Durante mucho tiempo eso fue algo fundamental en el blog y en mi cuenta de Twitter, los dos lugares más activos para mi en Internet. Pero este año algo ha cambiado.

 

La base de este blog era compartir lo que leo con todo aquel que quisiera leerme. Sin más. Pero este año se ha abierto una nueva puerta para mi. Gracias a Twitter os he ido conociendo a muchos de vosotros, a través de lecturas conjuntas, de reseñas, de opiniones… Y eso me ha llevado a conocer a muchísima gente en persona este año, lo que ha hecho que haya sido un año alucinante.

 

He conocido en persona, y que no me maten aquellos que se me olviden, a: Anik Lapointe, Juan Carlos Galindo, Alexis Ravelo, Víctor del Árbol, Luis Gutierrez Maluenda, Susana Hernández, José Correa, Javier Abasolo, Jon Arretxe, Paco Gómez Escribano, Sergio Vera, Carolina Solé, Noemi Sabugal, @Sergioecara, Aramis Romero, Jordi Vía, Sergio Saborido, @MientrasLeoS, @Hierbaroja, Thalía Rodríguez, Lorenzo Silva, Andreu Martín, Ilya Pérdigo, Gregori Dolz, Josep Forment, Claudio Cerdán, Fernando López, Antonio Torrubia, Félix González Modroño, Dolores Redondo, César Pérez Géllida, Pedro Gallego de Lerma, Bruno Fernández, @Via_di_Uscita… Y seguro que muchos más que se me quedan en el tintero.

 

De todos ellos, quiero darles las gracias a tres en especial. Primero a Anik Lapointe. Ella fue la primera de todo este año de locura, ¡la editora de la Serie Negra de RBA que quedó conmigo, para conocerme a mí! A día de hoy sigo sin dar crédito. Me abrió las puertas, y me hizo dos de los mejores regalos del año: una edición de El muñeco de nieve antes de que saliera a la venta, y la invitación a asistir a la entrega del premio de novela negra RBA 2013. Nunca podré agradecerle lo suficiente todo, su generosidad, su cercanía, su cariño… Es que no tengo palabras. De corazón, Anik, gracias. No sabes cuánto ha significado todo esto para mí.

 

En segundo lugar, al grandísimo Alexis Ravelo. Ha pasado de ser un escritor que me encantaba a ser un amigo. No sólo se portó increiblemente bien en Gijón, sino que en Getafe me bautizó como “la bloguera de referencia” y acabé convertida en su groupie personal, y compañera de andanzas de Thalía. De verdad, gracias por acogerme en vuestras mesas, en vuestras conversaciones, y sobre todo en vuestras vidas.

 

Y por último y no menos importante, a Aramis Romero. Ya sabéis todos que es alguien a quien admiro profúndamente como bloguero, pero es que después de unos 3 años de amistad virtual, nos hemos conocido en persona. Y ahora mismo es una de las personas más importantes de mi vida, más que un amigo, que me ha dado tanto que no tendré vida para agradecérselo. Nunca pensé que se podría llegar a coger tanto cariño a alguien que he visto 3 veces en mi vida, pero que tiene tanto en común conmigo que es como si le conociese de toda la vida. Gracias, Aramis, porque sin ti mi vida no sería lo mismo.

 

Y tengo que dejarlo aquí, porque me estoy emocionando al escribir esto… Gracias a todos los que os pasáis por aquí, a los que charláis conmigo por Twitter, a los que habéis querido conocerme y a los que os conoceré en breve, espero. De verdad, gracias a todos por hacer que este año haya merecido la pena.

 

Feliz 2014.