Este verano uno de mis destinos turísticos ha sido el sur de Francia. Como siempre sucede con estos viajes, son demasiados los sitios para ver y muy poco el tiempo disponible. De la lista de sitios para visitar se cayeron la mitad por falta de tiempo y especialmente por no haber previsto que debido a los horarios alimenticios franceses las tardes se acortan mucho más que en España.

 

Mi primera parada fue Carcassonne, una preciosa ciudad con un castillo de origen medieval (y digo «de origen» porque está tan transformado que ha perdido gran parte de su esencia original). En el hotel en el que hice noche, el amable recepcionista me proveyó de folletos informativos sobre la zona. Y cuál fue mi sorpresa al toparme con un folleto sobre 8 itinerarios de los alrededores de Carcassonne y ver «Montolieu, pueblo del libro».

 

Letrero de una de las librerías de Montolieu.

 

Poco más me contaba el folleto sobre este lugar. Menos mal que Google acudió en mi ayuda. A tan solo 18 km de donde estaba, había un pueblo de menos de 1.000 habitantes que tenía la friolera de una quincena de librerías. Según indicaban en varias webs, podías encontrar libros en francés (obviamente), alemán, inglés y ¡español! Mis planes para el día siguiente se trastocaron por completo y tras pasar la primera mitad de la mañana recorriendo Carcassonne acudí cerca del mediodía a Montolieu.

 

Campos plagados de viñedos y calzadas enmarcadas por árboles a sus lados: el paisaje de las carreteras comarcales francesas es realmente agradable. Mucha sombra para combatir un calor intenso y unas magníficas vistas. Llegué a Montolieu cuando el calor más apretaba y visité la ciudad un domingo. Fue lo mismo que visitar una ciudad fantasma: calles desiertas, cigarras a todo volumen y de vez en cuando algún resquicio de brisa que aliviaba del calor sofocante. Solo faltaba el típico matojo rodante del oeste.

 

Librería L’Aubaine, en Montolieu. En todas ellas había cajones con libros en la puerta. Sí, el sol se come los colores de las portadas. ¡Y duele!

 

No recuerdo cuántas fueron las librerías que visité en total, pero fue un día mágico. En alguna, debido a la hora que era, encontré al librero comiendo sobre su mesa mientras escuchaba música en la radio. En otras no encontré ni rastro de nadie atendiendo el negocio, aunque se oían ruidos en el interior que indicaban que no estaba completamente desatendido.  Literatura actual, clásicos, ensayos, literatura de viajes, y en un par de ellas infinidad de cómics. Las delicias de todo buen amante de la lectura y, aunque fuesen de segunda mano, en perfecto estado.

 

Rincón negro-criminal en la Librería Au Temps Jadis.

 

Como no podía ser de otro modo, en todas ellas busqué el rinconcito de literatura negro-criminal. Y allí estaba en todas ellas, una o varias estanterías con decenas de ejemplares de los grandes del género. Si supiese francés, habría sido mi completa perdición, porque al hacer el viaje en coche habría podido cargar con montones de libros. A pesar de la publicidad que indicaba que había libros en español yo no vi ninguno. Tampoco me importó. La intención de la visita era recorrer tan pintoresco lugar y perderme por un ratito entre las estanterías, entre los libros, entre las revistas.

 

Un lugar con mucho mucho encanto. Gentes amables, silencio, crujir de madera al pisar, sofás antiguos donde sentarte a ojear los libros, y rincones insospechados como este donde colocar libros:

 

Carretilla cercana a una de las librerías.

 

También, rincones donde hallar sombra y descansar en paz:

 

Gato buscando refugio del sol en Montolieu.

 

Librerías con aspecto clásico, abarrotadas de cómics en su interior:

 

 

Librería Mamézon, con una privilegiada sombra en su fachada

 

Interior de la Librería Mamézon

Algún rinconcito más de Montolieu:

Interior de una de las librerías.

 

Si pasáis por la zona, no dejéis de desviaros para visitar el pueblo porque es una preciosidad de lugar. Si vivís en Barcelona, por ejemplo, lo tenéis a tres horitas de coche. Quizá puede ser una idea para ir a pasar el día a un lugar con encanto. Y como veis, en esta época del año hasta los domingos podéis acercaros.

 

Si queréis más información sobre este lugar, podéis echar un vistazo a su web:

http://www.montolieu-livre.fr/ Aquí encontraréis más datos y un listado completo de la gran cantidad de actividades que se realizan en torno a los libros y la lectura, horarios del Museo de Artes y Oficios del Libro, talleres sobre caligrafía y encuadernación, un mapa con la ubicación de todas las librerías para no perderse y muchas cosas más.