Engancharte a una serie de novelas policíacas o detectivescas es de lo mejor que hay para los amantes del género. Poco a poco vas viendo la evolución del personaje, le vas viendo evolucionar y crecer. Eso si la serie es buena, claro. Y la serie de la detective Kinsey Millhone de Santa Teresa es una gran serie.

 

Recuerdo cuando siendo una niña descubrí estas novelas en la biblioteca de mi ciudad. Me pareció una idea muy original, un Alfabeto del crimen. En ese momento aún no sabía que Kinsey se convertiría en uno de esos personajes refugio a los que volver una y otra vez, ese tipo de personajes que te encandilan y que son perfectos tras una lectura dura o no demasiado satisfactoria.

 

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