El párroco de Vejlby es una brevísima historia compuesta de dos narraciones. En primer lugar De cómo un danés llegó hasta el Mississippi sin moverse de Jutlandia. En segundo, las Notas del párroco de Also. En menos de cien páginas y con estos dos testimonios en primera persona, descubriremos cómo se llegó a la resolución de un caso de asesinato y las consecuencias que esta muerte trajo consigo a quienes protagonizan la historia. Poco más puedo contaros acerca del tipo de crimen que es, cómo se encuentran el cadáver y cómo extraen conclusiones, debido a la brevedad de la historia.

En realidad la importancia de este texto reside en cómo en unas pocas páginas el autor consigue que el lector se convierta en juez y decida de manera inconsciente acerca de a quién cree en realidad. Se cuestionan temas tan relevantes como la pena de muerte, la religión e incluso las leyes que determinan cuál debe ser el destino de un condenado por asesinato. Las pruebas en ocasiones no resultan concluyentes, pero se considera más importante la búsqueda de un culpable dudoso que la certeza de que ese inculpado haya cometido un crimen.

Esta novelette bien podría discutirse el trono de primera novela negra o policíaca de la historia. No solo se narra un asesinato en ella, sino que la intencionalidad de la misma reside en narrar y analizar este crimen. Muchas han sido las narraciones en las que acontece alguna muerte provocada a lo largo de la historia de la literatura, pero es necesario que este hecho sea el hilo conductor de la novela y no algo anecdótico para que pueda ser considerada como una novela de género. Al menos en sus inicios, ya que el género ha evolucionado muchos desde entonces y ahora la definición abarca conceptos mucho más amplios.

A pesar de la evidente importancia de esta historia, no suele aparecer en los manuales de referencia del género situando siempre Los crímenes de la calle Morgue como la narración que sienta las bases del género. Es cierto que la influencia de Poe fue mucho mayor, y en las novelas publicadas en las décadas siguientes fue citado una y otra vez como ejemplo a seguir a la hora de utilizar el método deductivo que él escogió para sus narraciones de misterio. Pero esta historia bien merece ocupar su lugar dentro de la historia de las novelas de misterio tanto por su planteamiento como por todo lo que esconde detrás.

El caso desgranado en esta novela fue un caso real que el mismísimo Mark Twain utilizó también para su obra Tom Sawyer, detective en 1896. Twain fue acusado de plagio, pero él rehuyó la acusación alegando que no sabía danés y por lo tanto no podía haber leído la historia de Steensen Blicher.

Aunque no es una obra demasiado conocida en nuestro país, está considerada como una de las doce obras del canon cultural danés desde 2006. Una curiosidad: dentro de las 12 obras literarias que forman este canon, la obra más antigua incluida está escrita por una mujer (Jammers Minde de Leonora Christina). Y, cómo no, dentro de esos 12 autores no podía faltar Hans Christian Andersen.

Título: El párroco de Vejlby (Præsten i Vejlby)
Autor: Steen Steensen Blicher.
Traductor: Blanca Ortiz Ostalé.
Editorial: Ardicia (2018).
Año de publicación: 1829.
ISBN: 9788494447611.
Páginas: 80.
Precio: 12,90€
Ficha del libro en Ardicia: http://www.ardiciaeditorial.es/libros/2357/