larsson

Cuando vi que la revista Fiat Lux iba a publicar en su número 2 un relato de Stieg Larsson tuve que agarrarme para no salir corriendo… en dirección contraria al quiosco. Cuando me leí la trilogía de Millenium, gracias a dios no tenía aún blog, porque el despelleje habría sido sangriento. Leí el primero por el bum y porque me lo regalaron y acabé con un mosqueo más que considerable: lento, simplón, con unos personajes increíbles (en el sentido más negativo del término) y encima concluyendo la trama a 200 páginas del final. Pero todo el mundo me dijo que el segundo era mucho mejor, que cambiaría de opinión… y fue aún peor. Y para cerrar el círculo y por mi cabezonería, tenía que leer el tercero, ver cómo cerraba el tema. Y reconozco que con el tercero me reí muchísimo, aunque no gracias al libro, sino que me reía de lo tonta que fui por caer en el engaño 3 veces. Ni una ni dos.

 

Pero la Fiat Lux, tenía que comprarla. No sólo me gusta la revista, además en ese número había una entrevista a mi adorado Jo Nesbo. La compré, la leí y fui dejando el relato de lado hasta esta semana que por fin lo he leído. Son apenas 5 páginas (y menos mal)

 

La trama comienza con nuestro protagonista, Jensen huyendo de una forma desaforada. La trama se avecina trepidante y el ritmo es muy alto.

 

A sus espaldas se oían los ladridos de los perros. Aún se encontraban a uno o dos kilómetros, pero él sabía que lo más probable era que le estuvieran estrechando el cerco. Seguro que también había alguna patrulla que le llevaba ventaja y que permanecería oculta hasta que él cayera en sus redes.

 

Finalmente, una porra da con sus huesos contra el suelo, y dejándole inconsciente. Todo va muy rápido, es apresado y juzgado de inmediato. Todo esto, intercalado con una explicación de a qué viene esta persecución, cierra el círculo.

 

Poco más puedo contaros sin destrozaros la trama. Estamos en 2030, o al menos los hechos que le llevan a ser juzgado suceden en este año. Tendremos que mezclar una trama estilo thriller con una trama apocalíptica que ha logrado cambiar la mentalidad de la humanidad.

 

A pesar de su corta extensión, el relato no me ha gustado. Siempre os cuento mi teoría de que si eres capaz de elaborar una buena trama en un relato, cuanto más corto mejor, podrás ser buen novelista y llevar a cabo ese desarrollo en más páginas. Con este relato se corrobora esa teoría: ni en un millón de páginas Larsson habría podido elaborar una buena trama.

 

El comienzo es bueno, con esa tensión conseguida… hasta un parón brusco para retroceder a ese pasado que ha llevado a Jensen a ser perseguido. En un relato de 5 páginas con un inicio con la tensión alta, no puedes dar ese parón. Desde mi inexperto punto de vista, esa explicación, debería haberla agregado en el posterior juicio, intercalándola con el interrogatorio, punto del relato que vuelve a recobrar el clímax.

 

No sé escribir, ni sé componer nada más elaborado que una entrada de mi blog (y ya veis que no son elaboradas). No entiendo de esto, ni me dedico a escribir. Pero algo sí sé como lectora, y es que aquello que escribes tiene que tener coherencia. No solo coherencia argumental, sino también estructural, y este hombre no era capaz de conseguirlo. Quizá algunos piensen que esa montaña rusa de subidas y bajadas de clímax en sus novelas estaba muy conseguida. Desde mi punto de vista se basaba en una carencia de estilo; vamos, que lo hizo de ese modo porque no sabía hacerlo de otra manera.

 

Como os digo, esta es sola mi opinión. Está claro que si Larsson ha logrado la fama que tiene con solo tres novelas, y si a tanta gente le ha gustado, no puedo estar en lo cierto. Pero es solamente mi punto de vista: con este relato se corrobora que Larsson no me gusta, ni en pequeñas ni en grandes dosis.

 

*A pesar del ensañamiento personal con el autor, quiero agradecer a la revista Fiat Lux el que recupere este tipo de relatos y los difunda. No es fácil encontrar revistas o periódicos que publiquen nada más allá de entrevistas o artículos, y este tipo de cosas marcan una diferencia. Sólo espero que el próximo me guste más que este 😉