Desde que oí el título de esta novela, y vi la portada, sabía que acabaría leyéndola. Para mi ambas cosas han sido un acierto, han despertado mi curiosidad, y han hecho que lo lea al poco de que salga el libro. No quería oír opiniones sobre si gustaba o no, y encima siendo de un autor español nuevo, se merecía la oportunidad aún más.

 

El asesino hipocondríaco trata sobre lo que el mismo título indica, de un asesino a sueldo que tiene todas las enfermedades del mundo habidas y por haber. La gracia no radica tanto en el personaje, sino en la narración, que desde mi punto de vista es totalmente acertada.

 

“No me queda más que un día de vida, después de haber escatimado quince millares a la muerte, sólo me resta uno más. Dos a lo sumo. Tengo la absoluta certeza de que ni un día más tarde de hoy moriré”

Así comienza, y este es el aire que nos hace respirar el señor M. Y. Un aire decadente, melancólico, romántico, con una idea de la muerte muy divertida y cada página que pasa, más poco creíble. Porque no hay mal que no asole a este hombre. Y si ya tiene poca imaginación para las enfermedades (como un embarazo psicológico…), si oye a alguien hablar de algún tipo de dolencia o afección, inmediatamente la contrae. Tiene episodios divertidísimos de intentos de asesinato, haciendo el ganso soberanamente, pesando sobre todo todos sus males y sufriéndolos a cada segundo, llegando a no importarle que descubran su identidad, porque su enfermedad pesa más que su deseo de mantenerse en el anonimato. Y es que encima te los cuenta con esa actitud tan tremenda, tan drástica, con ese aire de romanticismo y decadencia…

 

“En contra de todas las leyes de la naturaleza, por una suerte de milagro, en este exacto instante paseo mi cuerpo carcomido de enfermedades por el centro de la ciudad, a la vista de todos. Es miércoles, y tengo la absoluta certeza de que hoy moriré”

Si esto no os parece suficiente aliciente para leerla, intercaladas con las dolencias y enfermedades de nuestro asesino, y de los intentos de consumar su último asesinato antes de morir, el autor nos narra brillantes y fascinantes episodios de la vida de famosos personajes que se vieron atacados por tantas dolencias (imaginarias, por supuesto) como nuestro asesino: Immanuel Kant, Edgar Allan Poe, los hermanos Goncourt, Jonathan Swift, René Descartes… Pero es que esos relatos, son ciertos. Mientras leía la novela tenía la duda de si serían partes noveladas de alguna anécdota real, pero son historias ciertas que les sucedieron a estos renombrados personajes. Y madre mía, cuanto “loco” hemos tenido en la literatura.

 

Un último apunte sobre la narración: está contada toda la historia de nuestro asesino en presente, lo que es un recurso brillante, porque no sabes si realmente va a morir de un momento a otro. Si lo contase en pasado, tendrías claro que lo cuenta porque está vivo, pero de este modo vas viviendo y sufriendo sus dolencias en primera persona y en momento presente, lo que hace que te involucres aún más en la historia.

 

Si queréis pasar un rato divertido, soltar varias sonrisas e incluso alguna carcajada, este es vuestro libro.

 

Autor: Juan Jacinto Muñoz Rengel
Editorial: Plaza & Janés
ISBN: 9788401352256
Páginas: 224
Precio en papel: 16,90 €
Precio en ebook: 11,99 €