Vivir-leersinprisa

“Hace mucho tiempo, el fundador de nuestra familia Xu sólo criaba un pollito. Cuando el pollito creció, se convirtió en oca; cuando la oca creció. se convirtió en buey. Así fue como hicimos fortuna los Xu”

 

Esta es la filosofía de la vida de Fugui, el protagonista de la novela ¡Vivir!, de Yu Hua. Transcurre en China, desde los años 40 del siglo XX en adelante. El anciano Fugui nos cuenta la historia de su vida. Arranca en su juventud, cuando pertenece a una familia adinerada de terratenientes. Nunca le ha faltado de nada ni sabe lo que es el esfuerzo de ganarse la vida. Se pasa la vida de burdel en burdel y jugando cada noche a los dados, perdiendo su fortuna y engañando a su atormentada esposa. Por más que su padre le advierte, y su suegro le amenaza con quitarle a su esposa, no escarmienta.

 

Hasta que un día acumula tantas deudas que equivalen a los mu de tierra (medida china equivalente a 0,0667 hectáreas) que posee su familia. No puede apostar más y además le embargan todos sus bienes y los de su familia.

 

A partir de aquí, no le quedará más remedio que ganarse la vida con su propio esfuerzo. Solicita a Long Er, el hombre que ha ganado todos sus bienes, que le arriende una parcela para poder trabajarla y vivir de ella, pagando a cambio sus impuestos. Se lo concede y a partir de aquí la vida de la familia de Fugui cambia radicalmente.

 

Comienza a comprender lo duro que es el campo, deja de vestir prendas de seda para llevar andrajos de algodón, trabaja de sol a sol para alimentar a su familia y además arrastra a su familia a esa miseria y a esos trabajos forzados.

 

Esta será la tónica de la novela, el duro trabajo que conlleva ganarse la vida, pero la felicidad que esto va a llevarles a todos los miembros de la familia: trabajan mano a mano y a pesar de las penurias  siguen más unidos que nunca.

 

No todo es tan bonito como parezco pintarlo, ya que decenas de casualidades desencadenan en decenas de desgracias. Remarca mucho el hecho de la causa – efecto, y el hecho de que determinadas decisiones en tu vida harán que esta gire hacia un desenlace ya escrito. No os cuento más que el comienzo de la trama, porque creo que es más que suficiente para conocer la tónica de la narración y del argumento, pero esto que os narro son tan solo las primeras páginas.

 

No solo es una gran historia, narrada con sencillez y con una lectura fácil y amena. Es una guía de la vida rural en China en los últimos 60 años del siglo pasado: el alzamiento del comunismo, el mandato de Mao, la caída del imperialismo y el feudalismo. Con varios ejemplos vemos como la gente no tuvo otro remedio que aceptar el nuevo régimen.

 

Por ejemplo, en un fragmento de la historia, por mandato del régimen es necesario reunir material para fabricar armamento. Se requisan todas las ollas y cacerolas de las casas. A cambio, ya que las familias no tienen dónde cocinar, se crean comedores comunitarios, donde se come incluso mejor y no se pierde tanto tiempo en cocinar en cada casa. Eso sí, para ello se requisan los alimentos de las casas y se reparten a partes iguales entre todos. Al igual que ocurre con las tierras de cultivo. Como mucho se permite la posesión de un pequeño huerto particular, pero las tierras son comunitarias y todos trabajan por una cosecha común. En este tipo de datos es realmente instructivo y ayuda a comprender el funcionamiento de un sistema así.

 

Como podéis ver, he quedado muy satisfecha con esta lectura, amena e instructiva a la vez, como un cuento con moraleja como los que nos contaban de niños. Destacar el trabajo de traducción, de Anne-Hélène Suárez Girard, traductora a la que no conocía, pero que traduce la obra directamente del chino, lo cual siempre es bueno porque no se pierden datos en traducciones intermedias, y tiene una serie de valiosas notas a pie de página que nos ayudan a conocer más y a comprender más la obra,  desde la pronunciación correcta de los nombres, a las equivalencias de las medidas usadas en el libro.

 

Aprovechando la lectura de la novela, he visto también la adaptación cinematográfica de Zhang Yimou de 1994. Es una simple inspiración de personajes y ciertas situaciones, ya que poco tiene que ver con la novela. Aquí, Fugui no es campesino, sino marionetista, y no vive en el campo y en la miseria, sino en la ciudad. Tiene mucho más peso en la película la entrada del comunismo en China que en el libro, en el que se narra más cómo cambió la vida de las personas que el cambio en las ciudades. El desarrollo de los personajes también varía. Pero aún así, es interesante. Creo que no está mal trasladado a la ciudad el desarrollo de la trama, ya que se destaca más el cambio del paisaje urbano con el comunismo, las cartelas y banderolas, el uso de la bicicleta como medio de transporte, la vestimenta igual para todos… La trama es menos dramática que en el libro, aunque hay determinadas escenas que quizá se hagan más duras al verlas en imágenes que sólo en nuestra mente.

Especialmente interesante me ha parecido la aportación de la inclusión de las marionetas, y su uso como sombras chinas, como espectáculo de distracción, así como el uso de la música y el canto en estos espectáculos.

Título: Vivir.
Autor: Yu Hua.
Editorial: Seix Barral.
ISBN: 9788432228735
Páginas: 240
Precio: 19€