Ruth es una joven de veintiocho años que ha tomado malas decisiones en su vida. Escogió mal a su pareja, escogió erróneamente comprar un piso en el que no puede vivir pero que debe seguir pagando, escogió mal su trabajo que no le permite llegar a fin de mes. ¿O no? Llevamos años ya escuchando eso de que los españoles “hemos tratado de vivir por encima de nuestras posibilidades”, pero es una de las grandes mentiras de la historia. Como bien dice Laura Gomara en su libro Vienen mal dadas “Le habían negado los sueños que durante años se habían encargado de meterle en la cabeza.” Todos nos creímos aquello de que si estudiábamos una carrera conseguiríamos un trabajo digno que nos permitiría no solo llegar a fin de mes, sino poder llevar una existencia acomodada. Poder viajar, tener hijos, comprar un coche, y algún capricho de vez en cuando. Pero cuando en tu nómina a fin de mes no llegas ni a los 800€ es imposible mantener el espejismo.

 

Podría contaros que un hombre se acerca a Ruth una noche y le ofrece una salida. Que sin saber muy bien cómo se estará planteando reventar cajeros de banco con una banda de desconocidos para poder salir adelante. Que gracias a esa banda construye una novela coral. Pero es que creo que todo eso es una excusa.

 

Vienen mal dadas va de atracadores, sí. Pero sobre todo trata acerca de la miseria. No esa indigencia que podemos identificar y etiquetar, la de ese hombre que pide en la calle o aquel otro que duerme en un cajero. Esta novela aborda esa necesidad que se esconde, la que incomoda más que ninguna y nos hace mirar para otro lado. La de aquellos que han seguido las instrucciones al pie de la letra pero aún así no han conseguido montar las piezas esa vida enlatada que compraron. Aquellos que se ven obligados a tener dos o tres trabajos, a vivir en una habitación dentro de un piso compartido, a rebuscar de vez en cuando en los contenedores cuando los supermercados tiran lo que ha sobrado a última hora. Ese tipo de miseria orgullosa, la que te impide recurrir a un comedor social o a pedir ayuda. Porque te mereces todo aquello por lo que estás luchando como el que más, pero por lo que sea no consigues alcanzarlo.

 

Aunque la trama es potente, y el hilo conductor de los atracos mantiene el interés bien alto durante todo el texto, yo me quedo con la construcción de personajes. Los secundarios son magníficos, pero la solidez y consistencia de Ruth es brillante. Estamos ante una mujer extremadamente delgada porque se está muriendo de hambre, que combina dos empleos con trabajos de canguro en sus ratos libres, que hace meses no tiene contacto físico con otro ser humano, y que a pesar de todo ello (o gracias a ello, según se mire) tiene una fortaleza y una entereza formidables. Y todo ello lo consigue a través de unos recursos cotidianos, a través de una serie de afirmaciones y de toma de decisiones coherentes y acertadas. Es una heroína de la vida diaria, de esas que todos conocemos a patadas, que han salido adelante con lo mínimo y que nunca se han rendido. Porque las mujeres no se rinden ni piden ayuda, pese a que muchos opinen lo contrario.

 

En las zonas de sombra se sentía más segura. Quiso observar mejor a los congregados. La mayoría estaba a contraluz y no podía distinguir sus caras. La habían educado para tener miedo a ese tipo de hombres, para temer una agresión, para correr y esconderse y gritar con todas sus fuerzas, para no ser capaz de defenderse por sí misma, con garras y dientes si era necesario, para quedarse quietecita y dejarse hacer, para pedir ayuda. Y al pensarlo volvía a ella la rabia. Sentía casi tanta rabia como por ser pobre. La habían educado para ser una princesa. Era una sensación de estafa, de desamparo.

 

Vienen mal dadas no es perfecta. Es una primera novela y a nivel estructural considero que tiene algunos fallos, pero creo que estos se suplen con sus aciertos. El arranque puede resultar un tanto inverosímil, pero si aceptáis el juego y os dejáis llevar, descubriréis una magnífica obra que os hará sufrir y disfrutar a partes iguales. Que os removerá las entrañas. Que os incomodará. Y qué hay mejor que un libro que no te deja indiferente.

 

Título: Vienen mal dadas.
Autor: Laura Gomara.
Editorial: Roca Editorial (2017).
ISBN:9788416867141.
Páginas: 304.
Precio: 17,90
Ficha del libro en Roca: http://www.rocalibros.com/roca-editorial/catalogo/Laura+Gomara/Vienen+mal+dadas