Por desgracia, tenemos que saltarnos dos libros en la serie de Scudder, el 7 y el 8, Out on the Cutting Edge de 1989 y A Ticket to the Boneyard de 1990. Fisgando un poco acerca de qué nos hemos perdido, me han entrado unas ganas tremendas de leer A Ticket to the Boneyard.

 

En Out on the Cutting Edge, un compañero de Alcohólicos Anónimos (AA de ahora en adelante) de Scudder aparece muerto en su propia casa, aparentemente de una muerte por suicidio. La gran obsesión de Matt será descubrir si su compañero de AA murió sobrio o no. Quizá lo más interesante es que en esta novela aparece un personaje que será recurrente en las siguientes entregas: Mick Ballou, una especie de gánster conocido como el carnicero. Será el primer caso que Scudder tratará de resolver sobrio.

 

A Ticket to the Boneyard, no puede tener mejor pinta. Un psicópata que Matt encerró cuando aún era policía ha salido de la cárcel Y quiere venganza. Irá haciendo desaparecer de la vida de nuestro detective a las mujeres de su entorno. Hasta que llega a su querida Elaine… Para mayor fastidio, es una de esas historias que vuelven a citarse en las dos novelas siguientes, con lo que hace que se te despierten aún más las ganas de saber qué ocurrió, porque influyó mucho en la relación de Matt y Elaine. Y Mick cobrará aún más protagonismo que en la novela anterior.

 

Un baile en el matadero es la primera de las traducidas al castellano en la que nos encontramos con un Scudder sobrio. La lucha por dicha sobriedad continúa, pero no del mismo modo. Matt lleva tiempo sin beber, está convencido de estar haciendo lo correcto, y se rodea que gente que bebe sin que le suponga una tentación tan grande como sucedía en el pasado. De hecho su amigo Mick Ballou es un bebedor empedernido.

 

Acerca de la trama, hasta el momento es la más elaborada con diferencia. La historia comienza con una investigación por asesinato. Un conocido personaje público aparece atado y amordazado en uno de los pisos del edificio donde vive con su esposa muerta a su lado. Por lo visto, al volver a casa, unos hombres les secuestraron y ataron, matando posteriormente a su esposa. Solo que el hermano de la mujer está convencido de que el asesino es el marido. No se cree la historia que ha contado, está seguro de que está mintiendo, y aunque sabe que no va a encontrar pruebas para inculparle ante la ley, quiere venganza.

 

En este aspecto se hace muy palpable la justificación de la ausencia de licencia de detective de Matt. Al estar fuera de la ley, es consciente de que la información que va a conseguir puede terminar con la ejecución de un nuevo asesinato. Cada vez se aleja más del policía que fue.

 

Por algunas casualidades de la vida, se topa con un caso mucho más serio. Un compañero de AA le pide que vea una cinta de vídeo que ha alquilado en un videoclub y en la que hay grabada una snuff movie. La tremenda curiosidad de nuestro detective no dejará que el asesinato grabado en esa cinta quede impune.

 

Hasta que leí Un baile en el matadero tenía clarísimo que Ocho millones de manera de morir era la mejor de la serie. Pero tras leer esta, dudo mucho. Son diferentes, pero ambas son excepcionales. La trama es mucho más elaborada, las pistas están mucho más conectadas. A pesar del factor suerte con el que juega el detective, todo está mucho más hilado, mucho más medido. La trama coge peso sobre la historia personal de Matt, pero ésta tampoco decae. Está más asentado, más maduro, ve la vida de otra manera desde la sobriedad que le da el haber dejado el alcohol.

 

En esta novela introduce un nuevo personaje, TJ, un adolescente negro que vive en una de las peores zonas de Manhattan, y que le ayudará a desentrañar las claves de los bajos fondos. Es un personaje con el que Scudder empatiza mucho, siente la necesidad de protegerle. Espero que vuelva a aparecer en otras entregas. También aquí nos hemos reencontrado con Chance, de Ocho millones de maneras de morir. Este tipo de recursos siempre me han encantado, enlazar las novelas por distintos personajes, pero trazarlas de modo que puedan leerse de modo independiente. Para los que conocemos a los personajes, nos ayuda a crear una historia más completa en nuestra mente.

 

Sobre el final, creo que de momento es el mejor. Me ha resultado más lógico que en los casos anteriores y con una trayectoria que comienza desde media novela, sin trucos de magia. Con sorpresas, pero sin invenciones.

 

Para estómagos sensibles es una novela un tanto dura. Se trata el tema del tráfico sexual muy abiertamente. La vida y la muerte se separan por una línea muy fina, al igual que el placer y el dolor, y en algunos puntos resulta sobrecogedor. No es explícito, pero tampoco es una novela remilgada. Consigue el equilibrio perfecto para ponerte los pelos de punta, pero sin tener que apartar la mirada.

 

*Mañana, última entrega de la #semanaMattScudder. Voy a echarle de menos después de todo. He terminado por cogerle cariño.

 

 

Título: Un baile en el matadero (A Dance at the Slaughterhouse)
Autor: Lawrence Block.
Traductor: Elena Gonzalez.
Editorial: La factoría de ideas (2006)
Año de publicación: 1991.
ISBN: 9788498002877
Páginas: 320
Precio: 18,95 € (Descatalogada)
Ficha en La factoría de ideas:

http://www.lafactoriadeideas.es/catalogo/libro.asp?referencia=LFL8012