Lecturas de Febrero:

A pesar de lo cortito que es febrero y de que estuve de viaje cuatro días en Barcelona, ha sido un mes productivo. Es cierto que como cada vez alterno más lecturas, no me cuesta nada ponerme tan solo diez minutos entre que espero a alguien o estoy en una sala de espera.  Así que contenta, está siendo un buen año.

 

 

B de Bestias, de Sue Grafton (Tusquets, 1990).

Cuando sale la reclusa, de Fred Vargas (Siruela, 2018).

Justo, de Carlos Bassas del Rey (Alrevés, 2018).

Muerte con pingüino, de Andrey Kurkov (Blackie Books, 2018).

La zapatilla de cristal, de Mignon G. Eberhart (G.P., 1959).

Enterrad a los muertos, de Louise Penny (Salamandra Black, 2016).

Hanshichi, un detective en el Japón de los Samuráis, de Okamoto Kidô (Quaterni, 2012).

 

Adquisiciones:

 

Este mes no me he portado nada bien. Sé que cuando voy a Barcelona en Febrero suelo comprar en BCNegra y en Sant Antoni, pero es que el resto del mes también he sobrepasado mis límites. En mi defensa diré que he comprado mucho (pero mucho) de segunda mano, por lo que no he gastado tanto. Aquí os enseño algunas de mis compras.

 La niña gorda y otros relatos inquietantes y La sonámbula y más relatos inquietantesde Marie Luise Kaschnitz (Hoja de Lata, 2015 y 2017). Le tenía muchas ganas a estos dos volúmenes de relatos. Hoja de Lata es sinónimo de calidad, y además de lo chula que es la edición, suelo coincidir bastante en gustos con ellos. 

 No mires ahora y otros relatos, de Daphne du Maurier (Biblioteca de Carfax, 2018). Aunque tardó una eternidad en llegar, por fin tengo este volumen de relatos de du Maurier conmigo. Pienso leerlos a poquitos, así que tardaré en hablaros de ellos.

 Una chica sin suerte, de Noemí Sabugal (Ediciones del Viento, 2018). Esta ha sido una de las sorpresas de este invierno: nueva novela de mi paisana Noemí Sabugal. La tengo encima de la mesa, en lo alto de la pila, porque estoy deseando ponerme con ella este finde ya.

 Sexo y mentiras, de Leila Slimani (Cabaret Voltaire, 2018). Canción dulce fue una de mis mejores lecturas del año pasado, y el estilo de la autora fue la clave para que me gustase tanto. Así que en cuanto ha salido este nuevo libro a la venta, he ido corriendo a por él. Es cortito, así que eso hace que sume muchos puntos para que lo lea antes todavía.

 Insultario, de José Antonio Ruiz Gracia y Ángel María Fernández (Pepitas de Calabaza, 2018). Este ha sido el capricho del mes. Lo vi ahí, en la estantería, llamándome a gritos. Lo abrí, leí cuatro de los insultos del listado y no pude evitar llevármelo.

 

 La sonrisa de Darwin, de Anna Maria Villalonga (Navona, 2018). Conozco a Anna Maria desde hace un par de años gracias a una BCNegra, pero aún no he leído nada suyo a pesar de tener en mi estantería hace tiempo La mujer de gris. A ver si me pongo pronto con ella.

 Uno de los nuestros, de Tawni O’Dell (Siruela, 2018). Hace mucho que tengo ganas de leer algo de esta autora, y no sé qué tiene esta novela que me atrae un montón. Así que ya la tengo en casa, por algo se empieza.

 Cuando sale la reclusa, de Fred Vargas (Siruela, 2018). Fred Vargas: o la amas o la odias. Reconozco que sus novelas son muy peculiares, pero tienen algo y a mí me gustan. No las recomendaría a la ligera porque sé de muchos lectores que la detestan. Pero pasa como con Amélie Nothomb: si te gusta, te gusta con sus pros y sus contras. Os hablé ya de esta novela en El Periódico

 Justo, de Carlos Bassas del Rey (Alrevés, 2018). Una de las novelas del año, sin duda. Todos los comentarios que estoy leyendo acerca de este libro son satisfactorios. Buena historia construida de forma brillante. Es que estoy convencida de que va a ganar el Hammett el año que viene, así que con eso lo digo todo. Tuve el mismo presentimiento con Subsuelo también un mes de Febrero, y acerté. Así que todos a por ella.

 El asesinato de mi tía, de Richard Hull (Alba, 2018). Hablan maravillas de esta novela. No tanto por ser un novelón del género, sino por divertida y enrevesada. No llega a las 300 páginas, así que espero que no se me quede hundida en la pila.

 Highlife, de Leye Adenle (Metalúcida, 2016). Una de las adquisiciones de BCNegra. Me encantó lo que nos contó el autor en la mesa en la que participó, y sabiendo que esta novela no está publicada en España, no pude evitar llevármela. La edición de la foto es argentina, y todo lo que me han contado de este libro es bueno.

 Mindhunter, de John Douglas y Mark Olshaker (Crítica, 2018). La serie me dejó fascinada varios días. De hecho, la vi dos veces seguida porque quería fijarme aún más en los detalles. Así que por necesidad este libro tenía que ser mío. He leído algunas páginas y el estilo es muy similar al de la serie. Espero ir leyéndolo poco a poco.

 GB84, de David Peace (Hoja de Lata, 2018). Algunos ya creíamos que no veríamos este libro traducido al castellano. Y llega Hoja de Lata y nos hace este regalazo a los seguidores del autor. No es un libro fácil, pero cómo me lo estoy pasando con él.

 

Lecturas actuales:

 

Mi Goodreads dice que estoy leyendo 19 libros y no consigo bajar el número. Algunos no son lecturas frecuentes, sino libros que me estoy leyendo cuando puedo (recopilatorios de relatos, libros de correspondencia…). Aparte de eso, estoy por la mitad de GB84 de Peace, que es flipante. Sigo con Sue Grafton y su Alfabeto del Crimen, estoy descubriendo a Mignon G. Eberhart de la que os hablé hace unos días, y alguna cosilla más por ahí. Es tanto lo que quiero leer que no puedo evitar empezar libros constantemente.

 

Reseñas/Entradas del mes:

 

 

Películas:

Aunque sigo sin ver todo el cine que me gustaría, al menos he visto la maravillosa Handia. Muy muy recomendable, la tenéis en Filmin si os interesa. Y por favor, vedla en euskera. Sobre series, he visto una recomendación que me traje de BCNegra, Manhunt: Unabomber, serie que se me había escapado por completo. Ahora estoy sumergida en Bron / Broen / El puente. ¡No quiero que se acabe nunca! Sofia Helin (Saga Norén) en la tercera temporada está enorme.