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Como muchos os imaginaréis (y que me perdonen el autor y la editorial) no he escogido este libro ni por su título ni por su portada. Porque ambos me parecen bastante horrorosos. Me he tirado de cabeza a por él por estar escrito por Luis Gutiérrez Maluenda, autor del que ya he leído Mala Hostia (aunque no lo he reseñado por aquí)

 

Debido al reto de Cruce de Caminos ando a la búsqueda y captura de novela negra española, que la hay y muy buena, así que era la excusa perfecta para leerme a uno de los grandes detectives de nuestra geografía: Basilio Céspedes, alias “Humphey”.

 

En esta obra nos presentará su entorno y a los personajes principales que aparecen en las otras entregas:

 

– Humphey, el protagonista y narrador. Un detective de Barcelona, que parece ser que es adicto a la naranjada para sorpresa de cuantos le rodean. Suele investigar asuntillos fáciles, infidelidades, desparecidos y poco más. Tiene a Cariño en su vida, una perra con la que pasea y medita los casos.

– Ramón “Billy Ray” Cunqueiro. Con este apellido ya imaginaréis que es gallego. Mezcla en sus conversaciones el inglés, el gallego y el castellano. Es socio de Humphey en la agencia de detectives, y por lo que se ve en este libro es experto en buscarse chanchullos que le meten en problemas. Está enamorado, de María Bella, un yate deportivo con el que sueña navegar mientras es acompañado por 2 o 3 putas.

– El sargento García, un policía retirado que forma el vértice de este trío. Aporta el punto de cordura a estos tres, mirando el asunto desde el punto de vista legal. Aunque aprecia la libertad que confiere a los detectives el poder actuar fuera de la ley en muchas ocasiones.

– Mercedes cierra el personal de la oficina de investigaciones, la secretaria fisgona y con un punto sexy con sus curvas sinuosas.

 

Aparecen muchos más, pero la oficina se compone de estos cuatro. Si en la coctelera les metemos a ellos, a una partida de diamantes, a un “Tío” de los gitanos y a un amante gay del dueño de una peluquería, tenemos la historia preparada.

 

¿El argumento? Batista Romero, el Maño, encuentra una caja caída de uno de los contenedores del puerto. Se topa con un puñado nada desdeñable de diamantes. Ya se ve viviendo una vida tranquila y si preocupaciones, en una finca de su Teruel natal, con su prima y amante Anastasia, una mujer que sufre el Síndrome de Tourette. Hasta para pedir es sencillo el hombre. Como no sabe ni qué hacer con dicha mercancía, pide ayuda a Billy Ray, que además de tener contactos por todas partes es un jeta de primera que le asegura conocer a un gemólogo de confianza (que ni en sueños). Con esta operación, Billy Ray ya se ve a bordo de su querida María Bella. Evidentemente, habiendo diamantes en juego, se acaba liando el asunto, porque todo el mundo quiere echar mano a los diamantes y sacar provecho de tan jugoso botín.

 

Por otro lado, Blas Recarte solicita los servicios de Humphey porque teme que su amante Rick le está engañando con otro. Blas es el dueño de una peluquería a medias con su mujer, lo que parece no ser un impedimento ni para su relación con Rick, ni para la de Emilia con Eusebio Tolosa.

 

Las historias están narradas desde la voz de Humphey, aunque hay intercalados interludios que van explicando la trama desde un punto de vista neutro. La estética del libro es como si estuviera escrito a máquina, con ese tipo de letra y esos interlineados, dándole un toque antiguo.

 

Pero lo mejor es el estilo de la narración. En Mala Hostia se ve el desarrollo del autor con los años y los libros, pero en este ya se intuye el estilo del autor. Irónico a más no poder, con frases para subrayar por doquier. Te suelta más de una sonrisa, sin llegar a hacerte reír.

 

Os dejo alguna de sus perlas:

 

“El fin de semana había pasado con más gloria que pena debido a la ocurrencia que tuvo Maruchi de asaltarme y violarme en mi propia casa… Lo hace de vez en cuando”

 

“La camarera, una chavala con pinta de modelo de alta costura, se acercó a mi mesa y me dijo:
– Abrázame y no dejes de besarme hasta que termine el día…
Bueno, en realidad lo que dijo fue:
– ¿Desea tomar algo?
No me negarán que no hubiese estado mal…”

 

“A distancia creí detectar en él una de esas graves disfunciones sexuales de difícil reparación: no les resultaba atractivo a las mujeres”

 

Y encima, es fan de las nocturnas de Chopin… Otro detective que me ha encandilado.

 

**Sobre el orden de la saga sobre Humphrey, he cacharreado bastante, ya que parece que el orden de publicación y de escritura no fueron los mismos. El orden correcto es el siguiente, confirmado por Alice Silver, a quien se lo confirmó el propio autor. (lo copio de su magnífico blog Mis detectives favoritos, el cual os recomiendo, por cierto)

 

 

– Los muertos no tienen amigos, 2011
– Un caniche blanco muerto, 2012
– Un opresivo hastio, 2006 – inédita
– Putas, diamantes y cante jondo, 2005
– Nunca menosprecies a un asesino, 2006 – inédita
– 806 Solo para adultos, 2007
– Bambi (los muertos son malos pagadores), 2008 – inédita
– Una anciana obesa y tranquila, 2009
– La fiesta, 2013 – Humphrey tiene un papel secundario

 

 

En esta ocasión me fié del orden de publicación para empezar a leer la saga, pero os aseguro que en ningún momento me he sentido perdida, ya que hace unas perfectas presentaciones de todos los personajes.

 

 

Título: Putas, diamantes y cante jondo.
Autor: Luis Gutiérrez Maluenda.
Editorial: Abadía
ISBN: 978849629236
Páginas: 191
Precio: 12 €