Noxa: (del latín noxa) Daño, perjuicio.

 

Marcia Meyer acude a un pueblo de Buenos Aires a investigar acerca de un nocivo herbicida: el Noxa. Los habitantes de la región están comenzando a ejercer presión para la retirada de dicho producto, pero cada cierto tiempo, los aviones rociadores sobrevuelan la región derramando su veneno como una plaga. Los resultados, pese a que trata de acallarse, los encontramos en casos de malformaciones, de cáncer, de enfermedades de la piel y un largo listado de problemas médicos que afecta a los habitantes de la zona. Por ello, el responsable del periódico para el que trabaja Marcia, le encarga un reportaje sobre el tema a varios kilómetros de donde viven. La distancia la medimos por la ausencia que Vera, la hija de Marcia, siente respecto a su madre. Es su padre quien se encarga durante estos días de la chica en plena adolescencia, pero el sentido de culpabilidad de la madre que abandona a la hija para dedicarse a su trabajo se siente durante toda la novela.

 

Marcia avisa a su amiga Ema, habitante de la zona, pero tras no responder a sus mensajes se presenta en su casa. Nadie parece haberla visto durante días, y aunque es habitual que Ema entra en salga de la vida de sus conocidos sin avisar, la ausencia parece ya demasiado prolongada, y Marcia empieza a preocuparse. La investigación acerca del Noxa irá pareja a la de la desaparición de Marcia, y por el camino nos cruzaremos con algún que otro cadáver que parece tener relación directa con alguno de los dos casos..

 

Krimer da en el clavo a la hora de crear un ambiente opresivo que nos haga sentir como los personajes de la novela. El Noxa, las pastillas para la alergia de Marcia, sus picores y heridas. Todo ello hace que el lector sienta que una nube tóxica le sobrevuela durante la lectura. No es necesario que tengamos una imagen clara del lugar escogido para desarrollar la historia, y precisamente gracias a este particular la misma podría estar ambientada en cualquier pequeño lugar de cualquier ciudad del mundo.

María Inés Krimer

Las descripciones que aporta la autora son precisas y sin alardes. Tan solo una serie de enumeraciones que nos creen la imagen mental de lo que estamos viendo. Sin embargo, donde sí se recrea es en los pequeños detalles, en las anécdotas de la vida cotidiana que son las que dan vida a los personajes de Noxa. Unos pescadores, una ambientación veraniega, la ropa de un vestidor, una foto. Breves composiciones que en tan solo 2 o 3 líneas nos permitan captar el alma de sus protagonistas, el tipo de cosas en las que centran su atención, la clase de recuerdos que les resultan más poderosos.

 

La denuncia social que planea como fondo en la novela es tan solo una excusa para contar una historia con la estructura de una novela negra. Pero ni la denuncia social ni la novela negra considero que sean lo primordial. Me quedo por encima de todo con la prosa de la autora, con un estilo impecable que demuestra sus tablas, con una brevedad de la historia en la que narra mucho más de lo que cuenta, en la que no sobran las palabras ni hay un exceso de verborrea. Una novela con los ritmos muy marcados y con un estilo preciso que cumple la máxima de si lo bueno, si breve, dos veces bueno.

 

 

Título: Noxa.
Autor: María Inés Krimer.
Editorial: Revólver (2016)
ISBN: 9789874626004
Páginas: 160.
Precio: 14€.