Petra Delicado y Fermín Garzón vuelven a la carga en la entrega número 11 de la serie. En esta ocasión deberán enfrentarse a dos problemas. Por un lado, la resolución del crimen de una mujer a la que han desfigurado el rostro y a la que han asestado varias puñaladas. Por otro, la colaboración para el caso con un miembro de los Mossos d’Esquadra. A pesar de que la comparación pueda parecer una frivolidad, a lo largo de la novela veremos cómo la colaboración entre fuerzas de seguridad no es un camino de rosas precisamente. Roberto Fraile es el inspector seleccionado para llevar el caso junto a Delicado y Garzón, y para colmo será él quien lleve las riendas de la investigación, algo que a Petra, acostumbrada a estar al mando, no le hará ni pizca de gracia. Si la situación ya era tensa entre los tres agentes, la cosa se complicará cuando aparezca un segundo cadáver con exactamente las mismas características que el primero. Sí, estamos ante un asesino en serie.

 

Aquellos que nunca hayan leído una entrega de la serie de Petra Delicado pueden sentirse defraudados. Los lectores puros de género negro es probable que encuentren estas novelas un tanto descafeinadas. No se trata de obras crudas que nos hagan apartar la vista de los libros en los momentos cruciales. El procedimiento policial tampoco es un aspecto que se aborde con una precisión matemática. Y a pesar de que lo que te obliga a seguir leyendo es la resolución del caso, el lector suele disfrutar más de las visitas de los protagonistas a la Jarra de Oro, bar ubicado frente a la comisaría, que las pesquisas policiales propiamente dichas. El humor es uno de los puntos fuertes de los diálogos. No esa clase de ironía que te hace romper a carcajadas, sino del que te mantiene una sonrisa en los labios a lo largo de todo el libro.

 

A pesar de todo lo que he dicho, que nadie se confunda: la trama de Mi querido asesino en serie es magnífica. No da tregua al lector y le mantiene en vilo hasta las últimas páginas en las que se resuelve todo. Y estamos frente una intriga complicada y enrevesada, en la que un montón de factores entran en juego. Sin embargo es cierto que con lo que se suele quedar el lector al cerrar las páginas del libro es con las alocadas conversaciones entre Delicado y Garzón, con la cara de susto ante estas conversaciones de Roberto Fraile, con las noches pasadas en la comisaría entre café y café, con las cervezas y la tortilla en la Jarra de Oro, con las confidencias personales de los protagonistas. Está claro que para que una serie funcione durante tanto tiempo es debido a que los personajes tienen carisma y encandilan al lector.

 

A pesar de que hasta la fecha tan solo había leído la primera entrega de Petra Delicado, no me ha supuesto ningún problema a la hora de abordar esta. Como buena obra independiente, todo es perfectamente comprensible, y aunque aquellos que han seguido al personaje durante años comprenden mejor algunos guiños o comentarios, puede leerse de manera aislada. La elaboración del argumento desde aquella primera entrega ha evolucionado en complejidad pero Petra sigue siendo “tan suya” como siempre.

 

Si ya en su momento me lo pareció, con esta lectura lo corroboro: creo que Petra Delicado es la Salvo Montalbano española. Ese aire de novela mediterránea en las que la comida juega un papel tan importante, en las que las relaciones humanas pesan más que las profesionales, y esos toques de ingenio tan particulares son señas de la casa. Aunque Garzón no es tan desesperante como Catarella, todo hay que decirlo.

 

A pesar de lo que pueda parecer, considero dificilísimo conseguir ese equilibrio que logra Bartlett entre el género policíaco, la novela de humor, y las máximas que suelta aquí y allá para dotar de peso a la historia. Generalmente se menosprecia el género humorístico por no ser tan “serio” o no abordar la trama desde un punto de vista crítico. Pero os aseguro que Mi querido asesino en serie efectúa una crítica brutal a la soledad imperante en nuestros días. Una soledad que puede llevar a que nadie de nuestro entorno más cercano nos conozca en realidad y que ante una investigación policial nadie sepa de nuestras costumbres, nuestros hábitos o de la gente de la que nos rodeamos. En resumen: Mi querido asesino en serie es un bello compendio de géneros que hará las delicias de aquellos poco acostumbrados al policíaco más duro, pero que a su vez podrá satisfacer a los fans más puros del negro.

 

Título: Mi querido asesino en serie.
Autor: Alicia Giménez Bartlett.
Editorial: Destino (2017).
ISBN:9788423352869.
Páginas: 416.
Precio: 18,50.
Ficha del libro en Destino: https://www.planetadelibros.com/libro-mi-querido-asesino-en-serie/254826