A pesar de que existen muchos artículos en los que se debate acerca de si fue Poe, Dickens, Collins o incluso Balzac el padre de la novela de detectives, menos se suele hablar de las autoras que abordaron el género en sus comienzos. Fuera de Dorothy L. Sayers, Ngaio Marsh o Margery Allingham poco se conoce. Aquellos que consideran a Mary Roberts Rinehart como una de las pioneras del género en Estados Unidos, reconocen a su vez a M. G. Eberhart como la consolidadora, como la heredera de la propia Rinehart. La primera escribió hasta los años 40, mientras que la segunda comenzó en 1923, momento en el cual acababa de arrancar la Golden Age en Gran Bretaña, pero en el cual Estados Unidos aún estaba en pañales.

 

Mignonette Good nació un 6 de Julio de 1899 en Lincoln, Nebraska. Desde pequeña fue una lectora voraz, e hizo sus primeros pinitos como escritora desde muy temprana edad. Desde 1917 a 1920 acudió a la Universidad Wesleyan de Nebraska, pero no llegó a completar sus estudios. En 1923 contrajo matrimonio con Alanson Clyde Eberhart, y tan solo unos días después de contraer matrimonio comenzó a escribir relatos. En 1929 publicó su primera novela The Patient in Room 18, que nos presenta a la que fue uno de sus personajes más conocidos, la enfermera Sarah Keate. Las creaciones de Sarah Keate y de Susan Dare fueron las que alcanzaron mayor popularidad, y escribió varias obras sobre ellas entre 1930 y 1950.

Imagen de la adaptación a la gran pantalla de ‘The patient in room 18’.

Cincuenta y nueve fue el número total de novelas publicadas, al que hay que sumar un buen número de relatos. Su obra ha sido traducida a dieciséis idiomas y se han realizado adaptaciones para la radio, la televisión y el cine. Quizá una de las más populares es precisamente la homóloga adaptación de su primer libro, The Patient in Room 18. Durante años fue una viajera incansable, y buena parte de esa experiencia la utilizó en sus obras, desde los trayectos de un lugar a otro, a las ambientaciones en distintos lugares. A pesar de ello, su ciudad predilecta para ubicar la trama de sus historias siempre fue Chicago, lugar en el que pasó gran parte de su vida.

 

Eberhart se encuentra aún en la tradición anclada al romanticismo que utilizaba este elemento como uno de los hilos conductores de sus libros de misterio. Solía utilizar personajes de clase alta para sus intrigas y el realismo que trajo el hardboiled quedaba lejos aún. Pero eso no implica que sus tramas sean peores o de menor calidad. Su originalidad reside en los convincentes estudios psicológicos que realizaba en sus novelas, ahondando especialmente en la personalidad de sus heroínas, y gracias a ello alcanzó una enorme popularidad en la época.

 

M. G. Eberhart “asesinando” a su editora Lee Wright (1960).

Son varios los que afirman que su obra podría dividirse en dos vertientes. En primer lugar, los romances: historias basadas en que la protagonista está casada con el hombre equivocado, y a raíz de ahí surge algún tipo de intriga o de acontecimiento sobre el que se sucede el misterio. La biografía sobre la autora titulada America’s Agatha Christie sugiere que esta temática estaba fuertemente influenciada por sus problemas y sentimientos hacia el Señor Eberhart, su primer marido con el que se casó dos veces en distintos momentos de su vida. La segunda vertiente serían las novelas propiamente de investigación. Sus protagonistas Sarah Keate y Susan Dare serán quienes actúen más como narradoras que como investigadoras, ya que la trama se desarrolla y viviremos su desenlace más que su resolución. A Keate y a Dare podríamos denominarlas como detectives aficionadas, pero sigue pensando mucho sobre esos personajes la realidad históricas de las mujeres de la época.

 

Eberhart no solo alcanzó fama y un elevado número de ventas de sus libros, sino que también fue condecorada con varios reconocimientos en sus 70 años de carrera. El primero de ellos, el Scortland Yard Prize en 1931 por su segunda novela While the Patient Slept, dotado con la cantidad de 5000$. También recibió el Mystery Writers of America Grand Master Award en 1970 y el Malice Domestic Lifetime Achievement Award en 1994. Fue presidenta del Mystery Writers of America en 1977. Eberhart murió a la edad de 97 años el 8 de Octubre de 1996 en Greenwich, Connecticut.