M-de-Maldad-leersinprisa

Trece son ya las entregas de la detective Kinsey Millhone que llevo leídas y no solo no me canso sino que cada vez me gustan más. El personaje se va haciendo más complejo, los casos más enrevesados y sobre todo vamos adentrándonos en la vida y la forma de verla de la detective Millhone.

 

Si recordáis la reseña de J de Juicio, os comentaba que en esa novela conoceríamos más sobre Kinsey y sobre su pasado. Pues bien, parte de ese pasado era el descubrimiento de miembros de la familia que ella desconocía. Debido a esto, una de sus reaparecidas primas, Tasha, quiere verla para hablar con ella. En plenas navidades. A Kinsey, que todo lo que suene a familia le da alergia, le huele mal. Pero Tasha tan solo quiere contratar sus servicios como investigadora privada.

 

Un magnate de la construcción, el señor Malek, acaba de fallecer. El problema que se le plantea a la familia es que parece ser que hay dos testamentos, uno en el que no deja nada a su hijo Guy y otro en el que sí. Solo que en el que no le deja nada ha desaparecido. Guy es la oveja negra de la familia, mientras vivió en la casa familiar no dio más que problemas y dolores de cabeza a sus padres, por lo que el señor Malek harto de todo eso un buen día le dio dinero para que se largase y que rehiciera su vida en otro sitio. De ahí que en la versión definitiva del testamento no le dejase nada; había cobrado la herencia por adelantado.

 

Sin embargo, la desaparición del testamento hace que todo cambie y que sea necesario buscar a Guy. Y para eso contratan a Kinsey. Los hermanos de Guy desde luego que contentos no están, el pastel hay que partirlo en más trozos, y no tienen buenos recuerdos de su hermanito precisamente. Pero con las pocas pistas que le dan a Kinsey y la ayuda de sus contactos, da con Guy en mucho menos tiempo del previsto.

 

Pero, el Guy que se encuentra Kinsey, poco tiene que ver con el que han retratado sus hermanos. Parece un hombre nuevo, reformado, e incluso emocionado cuando descubre que su familia le está buscando. El chasco viene cuando no es por los motivos que a él le habría gustado. La vuelta de Guy a la casa familiar y el reencuentro con sus parientes hará que todo se complique más de lo previsto.

 

Es curioso que precisamente ahora que nuestra detective Millhone ha descubierto que tiene familia, parece que los casos que la rodean giran en torno a problemas familiares. Está claro que no es una coincidencia, todas estas situaciones harán que recapacite y que piense en la nueva situación en la que se encuentra. Sigue viviendo sola, acaban de pasar las navidades, una melancolía se apodera de ella. Y encima reaparece en su vida Robert Dietz, el guardaespaldas cachas de G de guardaespaldas por el que estuvo loca perdida.

 

Aquella mañana hacer ejercicio no me había procurado la satisfacción habitual. Había cumplido con mi deber y corrido dos kilómetros de ida por el carril de bicicletas y otros dos de vuelta, pero no había encontrado el ritmo y el deseado riego endorfínico no se había producido. He notado que los días en que la carrera no me comporta beneficio alguno me quedo con un pico emocional que se parece al nerviosismo, en este caso mezclado con una suave depresión. A falta de alcohol y drogas, a veces el único remedio es repetir el ejercicio. Juro que no lo hago tanto por obligación como por un deseo de alivio.

 

Es una de las entregas que más me ha gustado. Profundiza mucho en los sentimientos de nuestra protagonista, le aporta un tono más humano, más cálido y el protagonismo pasa a su relación con Dietz y con su familia. Apenas aparecen en esta entrega su casero Henry, ni el bar de Rosie donde pasa tanto tiempo en otras entregas. Aunque es un personaje que suele empatizar mucho con los casos que investiga, en este le sucederá especialmente, llevando a defender a capa y espada a Guy frente a su familia, a pesar de que apenas le conoce.

 

Siempre es un placer leer una nueva entrega de un detective al que le has cogido cariño, y es lo que me sucede a mi con Kinsey Millhone. A pesar de todos los aspectos que os comento interrelacionados con otras novelas, se puede leer perfectamente de manera aislada, es uno de los aspectos que la autora siempre ha tenido muy presente y que es de agradecer dentro de una serie tan larga de novelas como esta. No tenéis excusa para perdérosla.

 

 

Otras entregas de Kinsey Millhone reseñadas en el blog:
E de Evidencia.
F de Fugitivo.
G de Guardaespaldas.
H de Homicidio.
I de Inocente.
J de Juicio.
L de Ley.

 

 

Título: M de maldad.
Autor: Sue Grafton.
Editorial: Tusquets.
ISBN: 9788483100202
Páginas: 352
Precio: 18€