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Lennox es un detective canadiense afincado en Glasgow, Escocia. Realmente, él nació en Glasgow, aunque le criaron en Canadá. Es un soldado retirado, hijo de padres ricos que le llevaron a una escuela privada de lujo. Tiene alrededor de 35 años y le caracteriza una cicatriz en la mejilla debido a la explosión de una granada. Afortunadamente no fue más grave. Para hacernos a la imagen de Lennox, nos cuentan en el libro que se parece al actor Jack Palance.

 

Glasgow es el Chicago de Escocia. Gánster, prostitución, juego… Y los dirigentes de todas estas mafias son los Tres Reyes. Tres gánster peligrosos pero que mantienen a raya la ciudad con todos sus chanchullos. El problema es que siempre hay gente que quiere entrar en el juego.

 

Y por eso tenemos a los mellizos Tam y Frankie McGahern. Siempre hay un hermano listo, Tam, y uno tonto, Frankie. Tam fue al servicio militar. Frankie no. Tam lleva los negocios familiares. Frankie no. Tam tiene el respeto de mucha gente. Frankie no. Pero tienen algo en común: ambos van a ser asesinados.

 

Mientras Lennox investiga la desaparición de la esposa de un importante empresario, el señor Andrews, suceden estos acontecimientos. Repentinamente, la señora Andrews, Lilliam, regresa a casa y su marido cancela su búsqueda pagando a Lennox por encima del sueldo establecido. “Algo huele a podrido a Dinamarca”, parafraseando a Shakespeare.

 

El primero en morir de los hermanos McGahern es Tam. Frankie quiere contratar los servicios de Lennox para que investigue su muerte, pero Lennox no quiere involucrarse en estos temas. Cuando Frankie muere, comienza a investigar la muerte de ambos por curiosidad, hasta que uno de los Tres Reyes, Willie Sneddon, le contrata para investigar esas muertes. Ya cobra por ello y tiene el respaldo de un mafioso.

 

Con esto que os cuento, la historia no acaba más que comenzar. Conoceremos numerosos personajes, policías, gánster, prostitutas, caseras, actrices porno, empresarios… Todo ello, desarrollado en los años 50, en el año 52 concretamente. No nos indica ni el año ni la década, pero se encarga de darnos las noticias que van ocurriendo en la Europa de la época, desde la muerte de Stalin, al conocimiento de las actividades en los campos de exterminio nazis. Y es que toda la novela está muy influida por la historia, todo lo que influyeron las dos grandes guerras que asolaron nuestro continente, el sufrimiento y la muerte de millones de jóvenes de manera injusta e injustificada. Dolor, hambre, racionamiento, guerra.

 

Jack Palance, a quien se parece Lennox

 

Toda la novela está cubierta de la niebla del ambiente y del humo de los cigarrillos, de la maldad de los asesinos y de olor a sangre seca de cadáver, de perfume de prostituta y de olor de chimeneas. La descripción de la trama es brillante y trepidante. Los personajes están estudiados y cada uno tiene su papel estudiado. Pero la trama es lo mejor de todo. Parece que sospechas de uno, pero no tienes claro que sea el malo, porque todos son malos y malvados. Todos persiguen a todos y todos juegan con un as en la manga. Todos tienen dos caras, incluso tres, y nada es lo que parece en un primer momento.

 

Lennox fue publicada en 2009, pero tiene ese aire de los grandes clásicos de la novela negra. Podría haber sido escrita hace 50 años perfectamente. Su autor, Craig Russell es el autor de otra saga detectivesca protagonizada por Jan Fabel. Esta es la primera obra suya que leo, pero puede ser lo mejor que he leído este año.

 

Por cierto, llamadme pesada si queréis, pero es otra de las novelas que tengo que agradecer a Aramys que me haya descubierto. ¡Este chico tiene buen ojo para la novela negra!

 

**Recopilación de frases que he ido subrayando del libro y compartiendo en Twitter (hastag #Lennox):

 

Él estaba en el negocio de las mudanzas: específicamente, de mudar gente de este valle de lágrimas.

Según los rumores, si alguna vez te encontrabas cara a cara con el señor Morrison,el siguiente rostro que verías era el de San Pedro.

En Glasgow beber era una actividad tan seria que se hacía de pie, al menos hasta que uno se desplomara.

Glasgow bien podía ser la ciudad menos antisemita de Europa, pero lo compensaba con el odio feroz entre católicos y protestantes. En realidad no tenía que ver con la religión, sino con el origen.

En ese momento sientes deseos de aplastar alguna cara, cualquier cara, sólo para que otra persona se sienta peor que tú.

Los taxistas de Edimburgo son famosos por tener la alegría de vivir de un sepulturero deprimido.  

Tal vez de esa manera podría aplacar el dolor d mis entrañas y el ardor en mis ojos,que surgían cada vez que pensaba en aquel pobre.

Durante los dos o tres días siguientes traté de pasar más desapercibido que un prepucio en una convención de rabinos. 

 

Título: Lennox
Autor: Craig Russell
Editorial: Roca Editorial
ISBN: 9788499180540
Páginas:336
Precio: 19 € (en mi caso, 5€, que lo pillé de oferta)