Carlos Ascanio Sánchez llega a Los Álamos buscando un refugio temporal. No va a quedarse demasiado tiempo, pero sí el suficiente como para tratar de encontrar comodidad y un lugar donde desconectar de su vida. En su persecución de un refugio encontrará un piso de tres habitaciones sin demasiados lujos, con muebles antiguos pero en buen estado, y a muy buen precio. Pero hablando con el casero descubre el truco. Recientemente ha fallecido la anterior inquilina, Celia Andrade, y sus pertenencias siguen almacenadas en una de las habitaciones hasta que el propietario encuentre un destino mejor. A pesar de la reducción de espacio que esto conlleva, Ascanio acepta sabiendo que deberá atesorar cajas y baúles que no le pertenecen.

 

Arranca su vida de profesor en Los Álamos sin mayores sobresaltos, asistiendo a sus clases, tomando café en el Oriental. Sin embargo, noches después de instalarse, comienza a escuchar un tecleo constante a las diez de la noche. Parece ser una máquina de escribir, lo cual resulta extraño hoy en día. En ocasiones lo siente tan cerca que parece estar en la misma habitación que esa máquina. Indaga un poco en el edificio intentando localizar al ruidoso vecino y uno de ellos le confirma que la única persona que solía teclear cada día en el edificio era precisamente la ocupante de su piso, Celia Andrade. Este será el punto de partida de la intriga que nos pegará a sus páginas, nos hará soñar y sonreír a cada párrafo, aunque en ocasiones sea una sonrisa amarga.

 

Que no os confunda este particular de la historia. Aunque Alexis Ravelo ha sido hasta este libro autor de novela negra este no es el caso. Sí, hay un misterio que desentrañar y una historia por descubrir. Pero no implica que haya asesinos, ni delincuentes, ni policías, ni víctimas. Bueno, víctimas quizá sí, pero para saberlo debéis leer la novela.

 

Aunque estamos ante una novela al alcance de cualquier lector los guiños a otras obras y otros autores son ingentes: Satie, Plotino, Yourcenar, Capra, Ford, Vian, Duras, Galdós, Stendlhal, Tolstói, Kipling, Zweig, Woolf, Mahler… Compositores, cineastas, escritores, todos ellos de referencia, y que desde las páginas de este libro Ravelo ha querido rendirles un merecido homenaje. Pero no os penséis que es una herramienta para que personajes destacados de la historia circulen por sus páginas sin más. Cada mención está medida y estudiada, cada nombre está en ese párrafo con una misión y haciendo una llamada sobre algo en concreto. Un precioso guiño del escritor para aquellos que conozcan la alusión y para despertar la curiosidad de los que la desconozcan.

 

En infinidad de críticas y reseñas leeréis que es una obra metaliteraria, en la que el relato se introduce a su vez en otro que proviene de otro más profundo. Y sí, es cierto. Pero creo que todo ese mecanismo es una excusa. No una excusa en sí para hablar de metaliteratura, sino para romper varias lanzas. Una de ellas, a favor de una férrea defensa de la mujer, de su valía, de su condición, de su inteligencia. Poner en tela de juicio los mecanismos que nos hemos visto obligadas a utilizar a lo largo de la historia para tratar de tener un lugar en el mundo. Otra, acerca de la memoria y de la identidad. Cómo ambas pueden verse distorsionadas a través del punto de vista del observador, y cómo podemos convertir en nuestra mente que una serie de afortunadas (o no) casualidades terminen denominándose destino.

 

Otra de ellas, a favor de la literatura popular como divertimento de masas. Sí, la literatura, la ‘Gran Literatura’, también sirve para entretener, para divertir, para ejemplarizar y para enseñar. Y es una de sus grandes virtudes, no uno de sus mayores lastres como se nos quiere hacer creer.

 

Precisamente esa defensa de la literatura popular la realiza a través de una novela seria, que habla de filosofía y de grandes nombres, con una narrativa exquisitamente poética, con un uso del lenguaje medido al milímetro, y con una estructura impecable. Tratando de borrar las etiquetas, los géneros, buscando la manera de hacer Literatura (con mayúscula), una obra que perdure en el tiempo y que dentro de muchos años siga poblando las estanterías de nuestras casas y de nuestras bibliotecas. Ravelo, eres muy listo.

La historia que escoge como escaparate de todo esto que está detrás es brillante y sorprendente. El método empleado también es delicioso, alternando distintas voces narrativas que aumentan la sensación de que la información que nos está transmitiendo está contrastada y que por lo tanto todo esto quizá haya sido real. Capítulos muy cortos y una historia que no solo nos atrapa sino que nos enamora por momentos, sin cuestionar lo que está pasando y convirtiendo al lector en un Ascanio más, en un observador atento y curioso.

 

Me encantaría desgranarnos infinidad de sensaciones que he vivido, de escalofríos que he sentido, de lágrimas que he derramado con esta historia. Pero entonces os estropearía uno de los mejores viajes que os esperan en esta vida. Y tan solo en 180 páginas. No se puede pedir más.

 

Título: La otra vida de Ned Blackbird.
Autor: Alexis Ravelo.
Editorial: Siruela (2016)
ISBN: 9788416465866.
Páginas: 184.
Precio: 15,90 €
Ficha del libro en Siruela: http://www.siruela.com/catalogo.php?id_libro=2966&completa=S