Ya os hablé hace unos meses de William Henry Davies y su Autobiografía de un súper vagabundo. Un hombre que dejó todo atrás para vivir en libertad vagando por las calles de EEUU y Canadá durante cinco años. A su vuelta, se instaló durante un tiempo en West End, en Londres, y allí fue donde conoció a la joven Emma (Helen en la vida real). Como podéis ver, tanto Autobiografía de un súper vagabundo como La joven Emma son obras autobiográficas, pero la primera fue publicada en 1908 y esta otra en 1980. ¿A qué es debida esta separación en el tiempo?

 

Como nos relata Susana Prieto en la Carta de la editora que encontramos al inicio del libro, cuando Davies terminó la novela se la envió a su editor Jonathan Cape. Y acto seguido se arrepintió de ello. En esta novela se narran acontecimientos de su vida demasiado íntimos, y especialmente de la vida de Helen. Su editor quedó entusiasmado con la novela, y le pidió a Davies que se la dejase publicar de forma anónima, pero Davies rechazó la propuesta. Tras un toma y daca que no voy a destriparos para que os animéis a acercaros a esta introducción, la novela vio la luz en 1980.

 

En La joven Emma veremos el día a día de William Henry Davies, un hombre un tanto solitario que busca la compañía de alguna mujer que quiera vivir con él y que de este modo se haga cargo de las tareas domésticas y que a la vez que ejerza como compañera de cama. Como indica en uno de los puntos de la novela, resulta mucho más fácil encontrar amante que esposa, en parte por el tipo de ambientes en los que se movía el autor. Así, conoceremos a Bella, una alcohólica que permanece a su lado siempre y cuando tenga una botella con algún tipo de licor en su interior. Y a Louise, una mujer que llegó a pensar que podría ser la definitiva. Pero la joven Emma aparecerá cuando está a punto de perder toda esperanza.

Londres, West End.

 

Con un estilo directo y sencillo, compartiremos las vivencias de estos dos personajes, con sus dudas, sus miedos y sus reticencias iniciales acerca de cómo va a terminar esta relación. Desde sus inicios, las experiencias de la pareja estarán marcadas por la enfermedad y sobre todo por las dudas y los miedos de Davies. Y es que a cada momento está convencido de que la joven Emma no volverá a regresar una vez salga por la puerta. Davies está convencido de que cualquier tipo de vida que ella pudiese escoger podría ser más plena y más satisfactoria para ella, y por ello nos traslada sus temores a cada página.

 

Quizá lo más sorprendente, y que nos ayuda a comprender las reticencias del autor a publicar esta obra en 1924, es la libertad con la que habla de los hábitos sexuales de la época. Enfermedades venéreas, embarazos no deseados — de los cuales en ocasiones no se sabía quién era el padre —, cambios de pareja sexual de modo frecuente. Creo que a nadie le sorprenda que este tipo de cosas sucedían en esa época, pero sí el tratamiento tan liberal que le da el autor.

 

Una novela muy cortita para conocer un poco más la forma de vivir y de pensar en el Londres de la época. Perteneciente a los “Georgian Poets”, Davies fue uno de los autores que reclamó una vuelta a la naturaleza y a la sencillez de la vida rural. Sus temas cotidianos (un pájaro, un niño, un paisaje) y sobre todo la musicalidad de sus textos, le convirtieron en uno de los poetas más aclamados de su tiempo. Por ello, La joven Emma es una publicación necesaria en nuestro país para conocer a uno de los grandes líricos galeses de principios del siglo XX.

 

 

Título: La joven Emma (Young Emma)
Autor: William Henry Davies
Traductor: Susana Prieto Mori.
Editorial: Defausta (2016)
Año de publicación: 1980.
ISBN: 9788494502934
Páginas: 192.
Precio: 16,50€.
Ficha del libro en Defausta: https://www.defaustaeditorial.es/emma