“Acaban de aprender algo sobre el ciclo de vida de las cigarras. Permanecen siete años bajo tierra y sólo viven siete días cuando salen al mundo. No sé si esa historia es realmente cierta o no, pero la primera vez que la escuché me impresionó mucho que esperasen tanto tiempo para vivir una vida tan corta. Yo también era una niña cuando le expliqué a unos adultos eso mismo.
La cigarra del octavo día puede ver cosas que las demás no ven. Quizá no quiera, pero después de todo no es tan terrible. No hay necesidad de cerrar los ojos.”

 

Con esta idea tan cruel y tan romántica de la vida, Mitsuyo Kakuta da nombre a la novela que os traigo hoy. Durante un tiempo la literatura japonesa me fascinó, y sigue haciéndolo, me sigue atrapando ese ritmo, esa cadencia, esa melancolía y esa tristeza que lo inunda todo. Pero hacía tanto que no leía una novela japonesa que creo que ha influido en que esta me haya gustado aún más.

 

Kiwako es una mujer desesperada, que lo ha perdido todo en la vida y parece que ya no tiene nada más que perder. Quizá por ello comete una de las locuras más grandes que puede cometer un ser humano: robar una vida. Una mañana se cuela en casa de un matrimonio y les roba su bebé de pocos meses. Claro, no hay nada fortuito en esta elección. Resulta que Takehiro, el padre del bebé, ha tenido una aventura de muy larga duración con Kiwako. Como siempre sucede en estos casos, el hombre casado le promete a la amante que se irá con ella y serán felices, pero nunca llega el día. En este caso hay que sumarle que la esposa de Takehiro se ha quedado embarazada y ha tenido un bebé, el bebé que Kiwako siente que debería ser de Takehiro y suyo.

 

Desde el primer momento, la vida de Kiwako se convierte en una huida. No tiene padres, no tiene amigos, no tiene dónde ir. Pero no le importa, tiene en sus brazos a su niña y hará lo que sea posible para cuidarla como una hija.

 

La novela está estructurada en dos partes con dos voces diferentes, por un lado la de Kiwako y por otra la de la niña. La novela está muy bien planteada, porque a pesar de estar narrada en primera persona consigue darle una voz muy neutra. Las dos narradoras nos cuentan lo que sucede y cómo se sienten en cada momento, pero no aporta juicios de valor, no intenta llevarte a su razonamiento, a su visión particular.

 

En el trasfondo de la novela están las relaciones familiares, el maltrato a las mujeres (que no tiene por qué ser físico), y un tema que se muestra muy abiertamente y sorprende más aún viviendo de una novela japonesa: el tema de la maternidad. La sociedad automáticamente adjudica a todas las mujeres el rol de madres por el hecho de poder tener hijos. Pero ni todas las mujeres quieren esa responsabilidad, ni están preparadas. Personalmente, siempre me han sorprendido mucho las trabas administrativas que se pone a las personas que quieren adoptar un niño, porque creo que el simple hecho de demostrar que quieres ocuparte de él tiene más valor que la gente que tiene hijos sin ser conscientes de la labor y la responsabilidad tan enorme que supone.

 

Y aunque creamos que estamos en el s. XXI y que ya no se cree que todas las mujeres deban ser madres, la realidad no es así. Se sigue discriminando a las mujeres laboralmente por miedo a que te dejen en la estacada si se quedan embarazadas, peores condiciones laborales, peores sueldos, más complicaciones a la hora de contratar, y si te contratan discriminación en la empresa si llegas a tener hijos por el simple hecho de que tus prioridades vitales hayan cambiado.

 

La realidad que nos muestra la novela es muy dura: mujeres engañadas por sus maridos, o utilizadas para engañar, mujeres a las que se las obliga a abortar, o que son despreciadas si siguen adelante y crían a sus hijos solas. El panorama que nos muestra no es alentador, y la crítica social es brutal. Y además, todo cubierto por ese halo de elegancia y respeto que desprenden las novelas japonesas, equilibrio muy difícil de conseguir.

 

Como veis, me ha encantado la historia. Tanto los medios de los que se sirve para contarla, como la historia y la denuncia que se hace de la sociedad japonesa. Aunque creas tener las ideas muy claras respecto a cómo posicionarte en cuanto a la historia, irás cambiando en más de una ocasión durante su lectura adoptando una postura y a las pocas páginas otra.

 

Mitsuyo Kakuta es autora de más de 50 novelas, libros de cuentos y ensayos. Ha ganado 13 premios literarios en su país.

 

Título: La cigarra del octavo día (Yōkame no Semi)
Autor: Mitsuyo Kakuta.
Traductor: Yoko Ogihara y Fernando Cordobés.
Editorial: Galaxia Gutenberg (2014)
Año de publicación: 2007.
ISBN: 9788416072446.
Páginas: 240.
Precio: 18€.
Ficha del libro en Galaxia Gutenberg:
http://www.galaxiagutenberg.com/libros/la-cigarra-del-octavo-dia.aspx