¿Cuántas veces nos sucede que esperamos como locos a la publicación de un libro, y por el motivo que sea pasan los meses y sigue en nuestra estantería? A mí personalmente me pasa un montón. Lo normal sería devorarlo nada más llegar de la librería o nada más desembalar el paquete. Pero a veces las expectativas son tan altas por todo lo que esperas que te invade el miedo. ¿Y si a mí no me gusta? ¿Y si no es para tanto? ¿Y si sólo es marketing?

 

Algo así me sucedió con Jagannath. Me atrajeron especialmente dos cosas de este libro: la editorial que lo publicaba y el corrector del texto (uno de los trabajos que no suele citarse en los “créditos” de los libros y que sin embargo en este sí, porque es fundamental). Para quien no lo sepa, la editorial es Nevsky y el corrector es Fernando Martínez Gimeno. Las reseñas empezaron a proliferar en Marzo-Abril, que fue cuando se puso a la venta, y mi ánimo se desinfló como un globo. Todo el mundo lo tachaba de “raro” y en ese momento lo que menos quería era un libro raro.

 

Y la verdad es que no hay una palabra que lo defina mejor. Según he cerrado sus páginas al terminarlo he pensado “qué libro más raro”. Y no lo digo de un modo peyorativo. De hecho, parte del problema de la literatura actual es cuánto se parecen los libros unos a otros. Es difícil encontrar algo que destaque, que te deje descolocado, que si quisieras explicarle a alguien de qué trata el libro no supieras. Y justo toda esa lista de características y mucho más es Jagannath.

 

Para empezar, estamos ante una recopilación de relatos, por lo que la diversidad es enorme. No solo estamos ante un libro diferente, sino repleto de pequeñas partículas distintas. Aunque hay algunos que se parecen algo entre sí, cada uno tiene su carácter y su alma diferenciadas. Sorprende ver lo distintos que son partiendo de la misma pluma. Pero como debe ser, hay trasfondos comunes. Estamos ante relatos de corte fantástico, con un toque de steampunk (sea esto lo que sea) y una enorme pizca de mitología nórdica. Y este ha sido el aspecto que más me ha atraído.

 

Hay un ambiente mágico en todas las narraciones que me ha fascinado. No solo por recurrir a seres mitológicos que desconozco cómo de fantásticos o basados en la tradición real son, sino por ese halo de ilusionismo que flota en el ambiente de cada uno de los relatos, haciendo que todo parezca un truco de magia. Incluso en los relatos más apegados a la realidad, que son los menos, hay un toque de misterio, de algo desconocido, que subyace a la trama que está en primer plano.

 

Si tuviera que quedarme con 3, creo que me quedaría con Rebecka, ¿Quién es Arvid Pekon? y Mermelada de mora ártica. Rebecka, con diferencia, me ha gustado mucho más que el resto. Quizá por ese toque negro que le da la autora, por esa intriga latente, o por ese final que te deja con la boca abierta. ¿Quién es Arvid Pekon? tiene una idea original que me ha resultado brillante: una usuaria de un servicio telefónico que a través de un teleoperador consigue hablar con un muerto; entre otras cosas. Y Mermelada de mora ártica, a pesar de su brevedad, tiene un toque dulce que me ha encantado. Destacaría también por su formato Pyret, una mezcla entre ensayo relatado, documental y documento verídico. O al menos es lo que se nos quiere hacer creer al leerlo.

 

Si hay un tema que marca las páginas de la recopilación de relatos yo diría que es el tema de la maternidad. No una maternidad al uso, sino diferentes y originales modos de concebir un ser, de proporcionar vida: desde un embarazo entre una humana y una bomba de vapor, seres que crecen en plantas, concepciones en latas de conservas, o tubos que expulsan bebés de forma continuada. Puede que sea el tema que más se aprecia de trasfondo en el global de todos los relatos, y sorprende la inventiva de la autora a la hora de discurrir nuevos modos de crear vida, con mezclas entre humanos y máquinas, humanos y plantas, humanos y objetos. Incluso con un toque de canibalismo en uno de ellos, el más inquietante de todos ellos.

 

Como veis, poco os desvelo de las tramas, y es que no podrían ser más dispares. A pesar de la dificultad de algunos textos debido a la complejidad de todos estos elementos que introduce, es cierto que la narrativa fluye como la seda y las páginas avanzan sin ningún problema. Consigue aportar un toque de sencillez muy difícil de conseguir en temáticas tan originales, especialmente para lectores que como yo abordamos la fantasía de higos a brevas.

 

 

Resumiendo, Jagannath es una recopilación de historias diferentes, contadas de uno modo hechizante y que no os dejará indiferentes. Y por si fuera poco, para los afortunados que vivís en Barcelona y alrededores, hoy día 5 de diciembre, tendréis la oportunidad de acercaros a la Librería Gigamesh a una charla con la autora a las 19:00 de la tarde. Si podéis no dejéis escapar esta oportunidad.

 

Karin_Tidbeck

 

 

Título: Jagannath (Jagannath)
Autor: Karin Tidbeck.
Traductor: Carmen Montes Cano y Marian Womack.
Editorial: Nevsky (2014)
Año de publicación: 2012.
ISBN: 9788493937980.
Páginas: 192
Precio: 19€.
Ficha de Jagannath en Nevsky: http://edicionesnevsky.com/products/jagannath