Black-Mask-Hammett

Ya que esta semana estoy tan clásica, había que rematar con un relato del maestro. Como ya os había comentado en el resumen del mes, estoy leyendo la recopilación de relatos de Hammett, una “enciclopedia” del género que todos deberíais tener en casa, porque la edición es una maravilla. Como sé que la reseña de todo el volumen va a ser imposible, quizá os traiga algunos relatos interesantes por aquí.

 

Este tenía que estar, porque es considerado el primer relato que publicaron en que aparece el agente de la Continental, ese extraño agente sin nombre, protagonista de algunas de las grandes novelas de Hammett. Es un relato bastante corto, apenas 15 páginas en esta edición. Fue publicado por primera vez en la famosa Black Mask, en su 6º número, el 1 de octubre de 1923. Aún quedan 6 años para que publique su primera y gran novela Cosecha Roja en 1929.

 

Por los amantes de Hammett es conocido que se adentró en el mundillo de la escritura por necesidad. Trabajó como detective privado en la agencia Pinkerton, pero la tuberculosis le obligó a llevar una vida más reposada y con menos ajetreo. Eso le obligó a recluirse mucho tiempo en casa, y le impulsó a comenzar con la escritura de relatos. Le dio de comer muchos años, hasta que las novelas le lanzaron definitivamente a la fama.

 

Estos primeros relatos son experimentación pura y dura. Aún no es conocido y por lo tanto puede probar escenarios y tramas a su antojo. En este, lo que mueve la investigación, como el nombre indica, es un incendio provocado. Una noche una casa se calcina, y un hombre muere dentro de ella. El agente de la Continental comenzará sus pesquisas para desenvolver la trama y descubrir por qué los bomberos aseguran que el incendio fue intencionado.

 

Donde antes estuviera la casa había ahora un montón de restos calcinados. Removimos un poco las cenizas durante unos minutos; no porque esperásemos encontrar algo, sino porque forma parte de la naturaleza humana remover las ruinas.

 

Aunque la trama es un tanto precipitada debido a la corta extensión del relato, en este relato encontramos un aspecto muy interesante: muestra la rutina de un detective privado. Visita la escena del crimen, interroga a los testigos, busca familiares de la víctima, pregunta por los alrededores algo sobre el carácter del fallecido…; todos esos métodos que ya estamos más que hartos de ver y de leer, pero que en este momento son algo novedoso. Hammett sabe de lo que habla, su experiencia personal en Pinkerton le ha dado las tablas suficientes para conocer los métodos de investigación, la forma de pensar de un detective, el modo en que va encajando las piezas hasta resolver el caso, cómo debe colaborar con la policía cuando es necesario.

 

Algo que me ha encantado es la pulsión que siente nuestro agente por llegar hasta el fondo del asunto. En un momento dado parecen haber dado con la solución, y el comisario de policía quiere dar el caso por cerrado, pero a nuestro investigador algo le sigue oliendo mal, y no ceja en su empeño hasta que queda satisfecho. Es increíble ir descubriendo paso a paso todos y cada uno de los tópicos que se repetirán durante estos 90 años, y no solo en novelas o cine negro. Labró un estilo que cientos de autores imitarían, y con una calidad literaria envidiable. Quien diga que la novela negra es un género menor que se plante cara a cara con El hombre delgado y que se lo explique.

 

Llevaba cuatro o cinco años haciendo negocios con aquel sheriff gordo del condado de Sacramento, desde mi llegada a la Agencia de Detectives Continental de San Francisco, y nunca le había visto dejar pasar una ocasión para hacer un comentario retorcido.

 

*Os dejo un pequeño regalo: el relato narrado en inglés.

 

Título: Incendio provocado (Arson Plus)
Autor: Dashiell Hammett
Publicado en: Disparos en la noche, Serie Negra de RBA (2013) Pags. 147 a 161.
Publicado originalmente en: Revista Black Mask, nº6 (1 de Octubre de 1923). Pags. 25 a 36.