Existen formas muy diversas de afrontar la visita a una ciudad que no conoces aún. Puedes hacerte con una buena guía de viajes para ver todo lo considerado como imprescindible. Puedes ir a la aventura, sin haber mirado nada con anterioridad, y disfrutar del placer de descubrir un sitio por ti mismo. Y una de las formas en las que puedes enfrentarte a ese lugar es a través de los ojos de alguien que lo ha visto todo antes que tú, que lo ha vivido, degustado, paladeado y olfateado durante meses, años. Y los ojos de ese alguien pueden ser los de Enric González.

 

No es la primera vez que me siento a disfrutar de la forma de contar ciudades de Enric González. Los que me sigáis desde hace tiempo igual recordáis que mi primera imagen de perfil fue precisamente con sus Historias de Nueva York. Este verano le ha tocado el turno a Roma, porque durante una semana mis doloridos pies han pateado el pavimento de una de las ciudades con más pasado e historia de Europa. Hasta pocos días antes no supe si finalmente podría irme o no, por lo que ha sido el viaje menos organizado y planificado de mi vida. Pero Enric ha venido en mi ayuda.

El mejor café del mundo, según Enric González

Si no conocéis ninguna de sus “Historias de…” os diré que este tipo de libros no son guías de viaje al uso. No encontramos ningún mapa, aunque sí hay direcciones y lugares de interés para visitar. El encanto de esos lugares es que se trata de los lugares de Enric: la casa donde vivió, la pizzería donde cenaba a menudo, la cafetería desde donde apreciaba las mejores vistas de la ciudad. En este tipo de libros nos habla con los ojos de un extranjero, de un visitante de paso. Por ello precisamente, se sigue sorprendiendo cada día con la ciudad en la que vive, prestando atención a cada rasgo de carácter de sus habitantes y a cada rincón con encanto de la ciudad.

 

Así, durante nuestra lectura, se confirmarán nuestras sospechas de que Italia se basa en un sistema muy potente de matriarcado de puertas para dentro, siendo la mamma quien lleva las riendas de la casa y de la familia. Descubriremos anécdotas acerca del deporte rey del país, algo en lo que se hermanan con España. Nos reiremos a carcajadas con el desastroso funcionamiento de Correos, descubriendo que un paquete enviado desde Roma es probable que llegue antes a Estados Unidos que al destino indicado en el paquete. Aprenderemos algunos de los secretos de su gastronomía, una de las más sabrosas y económicas que he disfrutado nunca.

 

En ocasiones, nos regala rutas para realizar paso por paso. Es el caso de las calles que circundan el Panteón, uno de los sitios que más me han impactado en este viaje. En uno de los capítulos del libro, el autor nos regala una serie de anécdotas sobre rincones, esculturas, monumentos y calles donde sucedieron hechos tan relevantes como el asesinato de Julio César. Además, merece tanto la pena hacer ese pequeño recorrido mientras lees las páginas del libro, que como premio nos descubrirá la cafetería que sirve el mejor café de todo el mundo. Casi nada.

Biblioteca Casanatense>

Como conclusión quería contaros una de mis anécdotas del viaje (los que me seguís por Facebook ya la conocéis). Uno de los lugares que Enric González nos invita a descubrir es la impresionante Biblioteca Casanatense, la que hasta el siglo XVIII fue una de las mejores del mundo. Se encuentra en la Via di San Ignazio, en el número 52, segunda planta. Os recomiendo que consultéis por internet el horario, porque yo tuve que ir un par de veces para poder verla. A pesar de lo que pudiera haberme imaginado, nunca habría esperado que en esa callejuela se encontrase semejante tesoro.

 

Éramos cuatro personas las que la vimos cuando yo fui. Cuatro. (La cola para los Museos Vaticanos puede llegar a ser de 2 horas). Una de las trabajadoras del museo nos regaló algunos datos sobre la colocación de los libros, sobre su conservación, sobre el uso que se hacía de la sala donde estaban expuestos… Una maravilla. A la salida había un libro de firmas, en el que nos invitó a dejar nuestro comentario. Y nos preguntó de dónde éramos y cómo habíamos sabido de la existencia de la librería. Según le dije que había sido a través de un libro de un periodista muy conocido en España, su sonrisa delató que conocía a Enric González. Nos comentó que eran muchos los españoles que visitaban la biblioteca y que estaban eternamente agradecidos porque este libro la diese a conocer a tanta gente, ya que era un lugar increíble que casi nadie que visitaba Roma llegaba a conocer. La entrada es gratuita, ellos no obtienen beneficio económico con esto. Pero cuando gestionas un patrimonio cultural como el que ellos poseen quieres darlo a conocer, que todo el mundo pueda disfrutar de su belleza. Es cierto que tampoco sería positivo que se masificase, por el bien de los libros, pero es una verdadera lástima que tan poca gente que pasa por esa calle, una calle que está a 1 minuto del Panteón, entre en la Biblioteca Casanatense y disfrute de la belleza de este lugar. Así que, de parte de los trabajadores de esta biblioteca, y de todos aquellos que la hemos visitado gracias a ti, gracias Enric González por descubrírnosla.

 

Título: Historias de Roma.
Autor: Enric González.
Editorial: RBA (2010)
ISBN: 9788490564103
Páginas: 121.
Precio: 12€.