Las jornadas de ayer jueves eran unas de las más esperadas por mí: ayer era el día que asistía Jo Nesbo, y los que me seguís sabéis que soy muy fan de Nesbo. Tanto, que el verano pasado monté un mes temático con sus libros y decidí leerme todos los traducidos del tirón, y alguno más. Podéis repasar las reseñas de ese mes y la de El leopardo aquí.

 

DEL TERRORISMO DE ESTADO AL ESTADO TERRORISTA: CÓMO SALIR DEL ATOLLADERO DE IRAK 

 

Terrorismo

 

El día comenzó con mucha fuerza, nada más y nada menos que una mesa sobre terrorismo y la actualidad del estado islámico. Como participantes en la mesa estuvieron Luis de la Corte, Eric Frattini, José María Blanco y todos ellos moderados por Lorenzo Silva.

 

Todos ellos unas verdaderas enciclopedias en el tema, nos hablaron del estado islámico, un estado construido a partir del terror. El fenómeno no ha aparecido por generación espontánea, hay una serie de acontecimientos que es importante conocer y analizar. Como apuntaba Luis de la Corte, lo que está pasando en Irak es la última decantación de algunos problemas crónicos que llevan años operando en la región. Hay cuatro factores que hacen que Irak esté como está actualmente:

 

1) Los errores cometidos desde 2003.  Para ello, el periodista nos remitió a su propio artículo en El mundo “Un compendio de errores”. (Os dejo el enlace por si no conocéis dicho artículo:

http://www.elmundo.es/internacional/2014/06/26/53ac5b89268e3e45698b4593.html) La propia decisión de intervenir en Irak en 2003 fue un detonante muy importante. Se creyó realmente que este asunto iba a ser recibido de otro modo.

 

2) El autodenominado estado islámico. Se presenta como un hecho muy novedoso y muy distinto. Se producen una convergencia progresiva con el crimen organizado, que les da mucha independencia económica; un aprovechamiento de los sentimientos de frustración por las revueltas árabes; una creciente competencia dentro del mundo islámico.

 

3) No toda la culpa de lo que pasa en Irak lo tiene el estado islámico ni EEUU y los países que les apoyaron. Hay países propios de la región, con problemas muy anteriores al conflicto de 2003. Hay una dificultad muy grande de trasplantar allí regímenes políticos a la medida de los nuestros.

 

4) El espacio geopolítico. Se ha producido un cambio de actitud de Obama, que solo ha podido llevar a medias, y que se ha llevado a cabo sobre la marcha. La idea de Bush era completamente idealista de cambiar todo el sistema político, pero el de Obama es muy ingenuo porque parecía creer que EEUU que podría desengancharse del problema de Irak. La posición de los organismos internacionales, saben lo que quieren que no pase allí, pero no se ponen de acuerdo con lo que quieren que se haga.

 

Eric Frattini a su vez apuntaba que el mayor error cometido con Irak fue disolver todo el aparato de seguridad establecido por Hussein, lo que provocó una “desnacificación”. Es el mayor error cometido por EEUU, porque altos oficiales del ejército iraquí se ofrecieron a colaborar para mantener la seguridad del país y lo que se consiguió rechazando este ofrecimiento fue la organización por sí mismos de esos altos oficiales.

 

José María Blanco comentaba que los analistas tienen muchas limitaciones, y se suele trabajar más bien con probabilidades de sucesos que pueden ocurrir. Hay que tener conocimientos socioculturales de las zonas para poder hacer un análisis. Hay que tener muy presente las consecuencias de los sucesos ocurridos. El medio de solucionar todos estos problemas es con políticas internacionales de colaboración, no con ataques armados.

 

¿Y cómo salimos de este conflicto?, preguntaba Lorenzo Silva. El tema no es fácil de resolver. Frattini comentaba que ya no se puede evitar lo sucedido. Está claro que una invasión militar no es factible y a día de hoy no se sabe cómo solucionar el problema. Luis de la Corte apuntaba que desde un punto de vista europeo nos cuesta mucho entender estas formas de actuar, porque nos parecen medievales. Hay que recurrir a líderes desde dentro. Con posicionamiento militar les damos armas para atacarnos. A su vez Blanco indicaba que es necesario crear estrategias desde un punto de vista de análisis e inteligencia, llevando a cabo una serie de acciones conjuntas.

 

LA PSICOPATÍA Y EL CRIMEN: ¿UN TRATAMIENTO INJUSTO?

 

Psicópatas

Para mi gusto, la mesa más floja del día. De nuevo tuvimos a Lorenzo Silva a la batuta por motivos ajenos a la causa. Se trató de forma individualizada la generación y la concepción de las novelas de cada uno de los autores que participaron en ella.

 

Rafa Melero debuta con su novela La ira del fénix. Como trabajador en activo de los mossos d’ esquadra conoce el terreno en el que pisa con su novela, pero la ha dotado de más acción de la que se vive en el día a día, creando una novela del estilo de las que a él le gusta leer. Es muy consciente de los procedimientos policiales y sabe lo chapuceros que en ocasiones pueden llegar a ser los asesinos, siendo delatados por fallos como dejarse una factura con sus datos. De su intervención me quedo con las anécdotas policiales que nos aportó, reales y muy vívidas debido a la realidad de las información, que le dieron un punto muy especial a la mesa.

 

César Pérez Gellida es el autor de una trilogía sobre un asesino en serie afincado en Valladolid, la trilogía Consummatum Est. Insiste en que no todos los asesinos en serie son psicópatas, ni todos los psicópatas son asesinos en serie. En su caso la documentación fue una parte muy importante para la generación de la novela, tanto que uno de los inspectores con los que ha consultado se podría considerar coautor de la novela por todos los datos aportados. Le sorprendió lo manual de todos los procedimientos, con aún mucho papeleo y poca digitalización de muchos datos, lo que ralentiza las investigaciones en algunos casos.

 

Erik Valeur es un escritor danés, autor de El séptimo niño. Su novela trata sobre 7 niños que vivieron su vida en un orfanato, y uno de ellos se convierte en un psicópata. Tendremos que descubrir cual. No es una novela nórdica al uso, entre otras cosas porque allí no existe la figura del asesino en serie, aunque sí la del violador en serie.

 

GABO Y LA NOVELA NEGRA

 

Gabo

 

Más que una mesa propiamente dicha, se trató de una conversación entre los escritores Juan Cruz y Sergio Álvarez sobre la figura de Gabriel García Márquez. Una conversación plagada de historietas y anécdotas que nos acercaron al escritor y con las que nos arrancaron más de una sonrisa.

 

Juan Cruz indicaba que dentro de los relatos de García Márquez El relato de un naufrago es el más periodístico. Fue una especie de vademecum para hacer periodismo, un relato novelesco. Tanto con ese libro como con Crónica de una muerte anunciada, aunque sepas que el hombre se salvó o que murió (la resolución, al fin y al cabo), lees esa novela o relato como si la incertidumbre estuviera ahí. Cuando ya es un periodista puro, como en Noticia de un secuestro, le sirve para utilizar lo que conoce como periodista, utilizando un relato sobre terrorismo. Sus materiales siempre fueron periodísticos, escribió sobre la realidad, sobre una realidad dramática. Consideraba que la realidad no se podía contar tal y como era porque no despertaba entusiasmo en los lectores.

 

Sergio Álvarez, con la mirada de hijo de García Márquez, comentaba que fue uno de los escritores que lograron construir un imaginario del continente, una tradición de literatura latinoamericana. En sus obras siempre hay asesinatos y acontecimientos que se puede extraer de ellas un imaginario de novela negra. Mientras él fue escritor, no hubo temas en los que no quisiera intervenir y desarrollar en su obra.

 

Fue brillante en el manejo de los tiempos, de la información, de los personajes, que hacían que se conecte con la novela negra, con la generación del suspense. En todo esto Gabo era un mago. García Marquez construía verdades a partir de cierta mentiras, porque con las palabras uno puede construir verdades que trascienden. Todo lo policíaco de García Marquez viene de su propia vida más que de su obra, ya que le tocaron vivir una serie de acontecimientos históricos fascinantes. Todos los libros de García Marquez tienen una trama con una investigación, incluso en Cien años de soledad.  En Crónica de una muerte anunciada nos cuenta una investigación, nos cuenta todo lo que ocurre en ese pueblo, y es fascinante toda la trastienda, toda la gente a la que interrogó, todos los detalles que descubrió.

 

Era un hombre que entendió y vivió las pequeñas historias, y que pudo enlazarlas con las grandes de una forma muy poética, que sabía escuchar. Todos los guerrilleros de las FARC conocieron a García Marquez y todos ellos hablan de él. En ocasiones sucede que cuando vas buscando una historia, te encuentras con un montón de anécdotas absurdas con las que montar un relato. Le prestaba atención a detalles que en otros lugares son insignificantes, y sin embargo a datos relevantes no le presta ninguna atención.

 

JO NESBO CONVERSA CON LORENZO SILVA

 

Nesbo

 

Con retraso por culpa de la manifestación de la Castellana llegó Jo Nesbo a una sala abarrotada de gente, con un montón de personas de pie y un calor insoportable. No importaba, los fans de Nesbo le esperábamos como esperas en un concierto de un cantante de rock: con impaciencia e ilusión. Y al menos a mí no me defraudó. Las preguntas se lanzaban a Lorenzo y a Nesbo, dos escritores muy diferentes narrativamente, pero con el punto común de vender muchos libros en sus respectivos países, de que sus novelas han sido llevadas al cine y de tener una saga cada uno de 10 novelas en el caso de Nesbo y de 8 en el caso de Silva. Ambos autores demuestran que para nada en el género negro están reñidos la calidad literaria y la adicción a sus libros.

 

Juan Carlos Galindo les lanzó la pregunta inevitable de a qué creían que se debía el gran éxito actual de la novela negra.

 

Para Lorenzo Silva hay toda una serie de razones que justifiquen por qué tiene buena salud. Una razón fundamental es que la historia construida a partir de un crimen y su indagación es un artefacto narrativo que tiene una gran madurez ahora mismo. La figura del detective, del criminal, son paradigmas de la cultura occidental. Existe una atracción por lo oscuro, el aspecto morboso que tiene el crimen, la resolución de un enigma y de un misterio. Vivimos en un momento de conflicto, en las sociedades donde aparentemente todo está regulado, y la novela negra es una buena herramienta de localización del conflicto.

 

Jo Nesbo por su parte cree que si la novela policíaca no hubiera existido, habría existido otra cosa, es un marco para mostrar cosas y contar historias, y es el marco que ha buscado siempre. Tardó solamente 5 semanas para escribir su primera novela y se planteó: ¿qué es lo más rápido y más simple? Escribir algo que está dentro de este marco de la novela policíaca. La novela negra le ofrece al escritor muchas posibilidades. A pesar de ello, se mostraba muy pesimista afirmando que realmente no ve un gran futuro para la novela policíaca. Es un poco como la música rock, que se han utilizado las mismas claves muchas veces. “Habrá una reinvención de la novela negra y dinosaurios como Silva y como yo acabarán desapareciendo.”

 

Juan Carlos Galindo preguntaba si uno de los motivos de esa desaparición no sería que la novela negra puede llegar a morir de éxito, debido a la saturación, a demasiados autores que se sumen al carro, a la proliferación de festivales.

 

Lorenzo Silva opina que no es inverosímil que la burbuja, como ha ocurrido con otras, al final explote. Depende de nuestra inteligencia para no apostar todos los huevos en esa cesta. Como comentaba Lee Child el otro día, las novelas negras son una reinvención de los libros de caballerías. El género se reinventa constantemente.

 

Y claro, ¿cómo puede uno bajarse del carro del éxito? ¿Cómo decidir qué huevos no poner en esa cesta?

 

Nesbo afirmaba que los escritores no se ven a sí mismos como protectores individuales de la literatura. En su caso no siente ninguna lealtad por la tradición de la novela negra, y cree que sería aburrido si se sintiese así. Solo puede escribir sus historias basándose en lo que ha leído. Son principalmente los editores los que tienen que preocuparse del futuro de la novela negra, no los escritores. Como escritor uno realmente no puede decidir qué es lo más sensato, escribir por una tradición, por el público: lo importante es hacerlo por uno mismo. Él tiene una postura muy individual y escribe lo que le gustaría leer.

 

Silva comentaba que si se contesta como autor, contestaría como Nesbo, que lo importante es escribir lo que te gusta. La tradición es muy importante, pero lo que prevalece son decisiones personales. Si contesta como organizador de un festival, las editoriales se sumarán al carro de lo que les venga bien. El editor al fin y al cabo es un señor que mantiene una empresa. El género se mantendrá si no sigue la corriente de lo novedoso.

 

Juan Carlos Galindo les lanzaba la maligna pregunta de qué le falta y qué le sobra al género negro.

 

Para Silva el género es muy amplio, y tiene mucha diversidad, lo que permite hacer muchas aproximaciones distintas. Lo que le sobra a veces personalmente es un cierto mimetismo. “Cuando algo ha funcionado, hay una excesiva ansiedad por reproducirlo.” Y ese es el éxito de otro, nunca va a ser el propio.

 

Para Nesbo la tendencia ahora es que la gente se está acostumbrando a consumir un cierto tipo de historias. Por ejemplo, con las series americanas es donde se está dando el tipo más novedoso de contar esas historias, como con The Wire o Mad Men, y la novela puede aprender de ello. Tenemos lectores inteligentes y debemos tenerlo en cuenta. Debemos crear novelas que rompan reglas. “Estoy esperando la novela punk dentro de la novela negra”, que rompa con los moldes.

 

Galindo aludía al tema de la violencia, porque en el caso de Lorenzo Silva las novelas no son tan violentas, pero sí en las de Jo Nesbo, mucho además.

 

Silva afirmaba que la violencia es absolutamente indispensable, porque el crimen supone violencia, aniquilación de un invididuo por parte de otro. La violencia tiene que estar en el contexto de lo que estás contando. En sus novelas hay muy poca violencia, apenas aparecen armas y apenas hay disparos. La policía en España trabaja en una gran especialización, el investigador criminal busca la dilucidación intelectual del crimen. Hay unidades especializadas de la policía para derribar puertas, no es el trabajo del investigador criminal, tienes un equipo de 20 tipos perfectamente especializados en esto. Es decir, que intenta ser verosímil, porque no resultaría creíble un tipo al estilo de Hollywood por las calles españolas.

Para Nesbo hay una película de los 80′, “The warriors” con bandas y persecuciones, en la que resumen la filosofía por la que se guía: “Me gusta hacer las cosas así”. En sus novelas hay violencia porque le gusta hacer las cosas así, hay parte de verdad, le gusta decirle al lector quién es el monstruo, cómo de peligroso es, cómo eliminarlo. Es cierto que utiliza mucha violencia, pero las novelas nunca son perfectas. “Lamento haberlo hecho”, afirmaba, “tal vez me dejé llevar demasiado describiendo el dolor físico”.

 

Galindo comentaba que se afirma que la novela negra tiene una mirada social, y les preguntaba si creen que el futuro de la novela negra se basa en parte de que siga pegada a la realidad, y que siga incluyendo cierta mirada social.

 

Para Silva la proximidad a la realidad social es una baza en la literatura. Pero esto no le ciega de la posibilidad de que la fabulación sea verosímil si el autor tiene talento. La verdad no es tanto de qué habla la historia, sino quién escribe, y qué tiene dentro para escribir, dijo citando a Raymond Chandler.

 

Nesbo opinaba que cualquier tipo de escritura debe ser política, incluso los escritores que se ven a sí mismos como entretenedores tienen una mirada política, y eso está en la tradición de la novela negra, especialmente en la novela escandinava: cómo describen una ciudad y al protagonista, van a dirigir la mirada del lector a lo que consideran importante de esa ciudad y de ese paisaje. De ese modo considera que son políticos. Pero si el escritor va con la realidad política actual de la mano, no cree que funcione igual. Va buscando entretener, pero introduce visiones políticas y sociales, que son además bastante entretenidas. Está en la tradición del hard boiled  que describe la sociedad. Si intentas decirle a la gente cómo debe pensar, eso no le gusta al lector, pero sí si lo describen y ellos son los que miran a un punto determinado. “Tienes que pensar que el lector es por lo menos tan inteligente como tú mismo.”

 

Galindo les preguntaba si están cansados del género.

 

Silva afirmaba que no lo está, y menos aún mientras se encuentre con novelas de jóvenes talentos que sigan sorprendiéndole.

 

Nesbo por su parte no está cansado en escribir en el género. Se espera que manipules a tus lectores y seas como un mago, escribiendo con la derecha y haciendo magia con la izquierda. Cree que esa interactividad que tienes con los lectores de novela negra no lo tienes con ningún otro género. No se ha cansado de leer género negro, pero lee muy despacio (comentaba una cifra de unas 50 novelas en 3 años) Tiene muchas cosas pendientes de leer, muchos clásicos, trata de seleccionar mucho lo que lee.

 

¿Qué tiene que hacer un potencial escritor?, preguntaba Galindo.

 

Silva comentaba que es muy enemigo de dar consejos. El camino siempre está donde no lo parece. Los libros con los que más se ha salido con la suya son los que supuestamente no debería haber escrito, historias pasadas de moda, protagonistas menos atractivos. Los premios literarios tienen mucha fama, pero hay premios en que desconocidos se alzan sobre escritores reconocidos.

 

Nesbo el consejo principal que da es que los nuevos talentos se alejen de la novela negra porque no quiere que le quiten su lugar, afirmaba riendo. Pero al mismo tiempo está esperando a los talentos nuevos. “No intentéis ser originales, sed originales. Por supuesto, tendréis que aprender imitando a los buenos escritores, y mi mejor consejo es simplemente escribid”.

 

Como pregunta de cierre: ¿Cómo os imagináis el género en 10 años?

 

Silva opinaba que debido a que en estos 10 años va a aflorar más inmundicia en la sociedad, argumentos habrá.

 

Nesbo opina que nada va a cambiar. “Yo creo que Lorenzo y yo vamos a seguir en el top ventas. Pero quizá seremos también mejores escritores. “