Últimamente parece que las novelas ambientadas en el cambio del siglo XIX al siglo XX me persiguen. Es cierto que las busco, pero también parecen cruzarse en mi camino sin cesar. En esta ocasión descubrimos un destino nuevo de la mano de Louis Couperus, autor de Éxtasis. Gracias a esta novela corta viajamos nada menos que a La Haya para descubrir a Cecile Van Even. Cecile es una joven madre de dos hijos pero viuda a pesar de su corta edad. Para la historia que Couperus quiere contarnos escogerá la vida de Cecile una vez ha enviudado, cuando su vida se ha convertido en una completa y total monotonía.

 

Situémonos: finales del siglo XIX, Países Bajos, una mujer de clase social alta. En aquel momento las mujeres de su posición no solo no necesitaban trabajar sino que en caso de que lo necesitasen por carencia de ingresos era algo que estaba muy mal visto. La solución a esa situación pasaba por contraer segundas nupcias con algún adinerado caballero que te salvase a ti y a tus hijos de la miseria. Otra opción podía ser buscar alguna tía rica y sin descendencia a la que cuidar hasta el fin de sus días y a través de la compañía otorgada obtuviera en pago la herencia de su fortuna.

 

Por lo tanto tenemos a una adinerada Cecile, con dos hijos a su cuidado, criadas, una vida sin ningún tipo de carencias pero sin ningún tipo de emoción. Al parecer desde su nuevo estado civil Cecile ha ido recluyéndose más y más en casa, viendo a sus vecinos pasear desde la ventana, dedicando horas y horas a nada en particular. Una tarde su cuñado pasa a visitarla. Le dice que hace mucho que nadie sabe nada de ella, y nuestra protagonista se escudará en el manido argumento de que la gente no le gusta demasiado. Prefiere la soledad, la lectura, escribir cartas a sus parientes lejanos. Esas cosas. Finalmente el marido de su hermana la convence para que pase la siguiente tarde por su casa y así conseguir que le dé un poco el aire, que se relacione, que entable una conversación.

 

Un tanto a regañadientes Cecile acepta, con la condición de que no haya más visitas esa tarde en casa de su hermana. Y por casualidades de la vida, esa misma tarde pasa por allí Taco Quaerts. El inicio de su amistad no es precisamente un éxito. Ella se sentirá intimidada por la actitud tan relajada y directa de él y él parece dispuesto a incomodarla a toda costa. Sin embargo tras este encontronazo habrá más y de este arranque tan abrupto surgirá algo más que amistad.

 

Éxtasis se centrará en los sentimientos de ambos personajes, aunque narrado todo ello desde el punto de vista de Cecile. Su relación tendrá un comienzo en el que ella no puede dejar de sentir que él es alguien molesto que trata de burlarse de su solitaria condición. Pero como todos sabemos, del odio al amor (o viceversa) tan solo hay un paso, y alguien que de entrada puede resultarnos increíblemente molesto de repente se convierte en alguien a quien no podemos sacarnos de la cabeza.

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Louis Couperus

Sin embargo, algo que hoy en día podría resultar una relación más o menos normal en el caso de Cecile y Quaerts no lo es tanto. Cecile es viuda, madre y posee un estatus social elevado. Es una mujer culta y refinada. Por contra, Quaerts es un hombre soltero y joven, apuesto, mujeriego, que ha protagonizado más de un escándalo amoroso, incluso con mujeres casadas. Las páginas de la novela serán una lucha interna de los personajes acerca de lo que es más correcto, más apropiado, y tratando de poner por delante las necesidades del otro y las posibles habladurías de sus conocidos.

 

Quizá estéis pensando que se trata de otra novela romántica más, de un relato prescindible en vuestras vidas. Puede que esta historia de amor no sea la mejor narración amorosa de la literatura, pero la forma en la que Couperus logra plasmar los debates internos de los dos personajes y la pasión que ambos contienen de forma voluntaria es soberbia. Toda la trama es un toma y daca constante entre los dos protagonistas y un torrente de contención de sentimientos. Debía ser durísimo enamorarse de esa forma en aquel momento con todas las variantes que era necesario tener en cuenta para que una relación pudiera llegar a buen puerto.

 

Seguramente para la mayoría de vosotros Louis Couperus es un completo desconocido al igual que lo era para mí cuando vi este libro entre las novedades de otoño de Ardicia. Está considerado como uno de los grandes de las letras holandesas. Obtuvo el éxito como novelista desde sus inicios, con su primera novela de 1888 Eline Vere, un texto naturalista con gran influencia de la obra de Zola y Flaubert. Quizá su novela más conocida sea Noodlot (1891). Cuando Oscar Wilde leyó la traducción de la misma al inglés, no pudo dejar de escribir a Couperus para felicitarle por ella. Poco después casualidades de la vida hicieron que la mujer de Couperus, Elisabeth Couperus-Baud, tradujese entre otras El retrato de Dorian Gray al holandés. En algunas de sus obras trató el tema de la homosexualidad de un modo demasiado abierto para la época, lo que provocó que los críticos fueran bastante duros con él. Debido a la publicación de estas novelas se ha especulado mucho acerca de sus verdaderas preferencias sexuales, y por ello su esposa realizó un gran esfuerzo por eliminar todos los vestigios de la vida privada del autor a su muerte. Todo un ejemplo de devoción y entereza al querer mantener la reputación de su marido (sí, y así también la suya propia) lo más íntegra posible.

 

Título: Éxtasis (Extaze)
Autor: Louis Couperus.
Traductor: Julio Grande.
Editorial: Ardicia (2016).
Año de publicación: 1892.
ISBN: 9788494447624.
Páginas: 144.
Precio: 16€.
Ficha del libro en Ardicia: http://www.ardiciaeditorial.es/libros/2086/