El-Sr.-Penumbra-y-su-librería-24-horas-abierta

¿Qué buscáis cuando escogéis un libro? No me refiero a qué buscáis en un momento dado, el estado de ánimo y los gustos de cada uno forman un papel fundamental en esa opinión. A unos nos gusta un género, a otros les gusta otro. En un momento dado buscamos una gran obra de la literatura universal, pero en otros buscamos una lectura ligera para pasar un par de tardes.

 

Pero creo que lo que voy a afirmar de forma rotunda lo buscamos todos, y no sólo en los libros, sino también en las películas o en las series de TV. VEROSIMILITUD.

 

Cuando una historia hace aguas por todas partes, y no te la crees, rara vez te gusta. No hablo de que sea más o menos cierta. Las novelas de fantasía o ciencia ficción para mi son perfectamente verosímiles. Sino de que casen las piezas, de que no te diga una cosa en una página y otra en la siguiente, o que deje mil frentes abiertos sin sentido, y que no consigas resolver las tramas.

 

Yendo más al fondo, a ver qué nos dice la RAE que es la verosimilitud:

1. f. Cualidad de verosímil.

Bueno, vale. Y verosímil:

1. adj. Que tiene apariencia de verdadero.

2. adj. Creíble por no ofrecer carácter alguno de falsedad.

 

Esa es la palabra: creíble. Lo opuesto de increíble.

 

Vengo calentita con este libro, ya lo estáis notando en el tono. Los que me leéis habitualmente sabéis que suelo ser correcta y respetuosa con los autores y las editoriales, pero con este libro creo que se ha llenado el vaso, señores.

 

No es que la historia sea más o menos buena, más o menos creíble. Es que el libro está tan mal escrito que la historia es lo de menos. Yo no tengo ni puñetera idea de escribir, para mi desgracia, pero creo que este libro hasta yo podría escribirlo. El ¿estilo? narrativo es pésimo, el uso del presente para narrarlo no tiene ni pies ni cabeza, y los personajes son de los más pobres que he leído nunca. El uso de calificativos brilla por su ausencia (¿de verdad toda la gente de San Francisco tiene cara de lechuza? ¿Todos?) El lenguaje es pobre, la expresión es pobre, las descripciones son pobres y la historia… bueno, comparado con todo lo demás la historia hasta se salva.

 

El motivo por el que empecé a leer este libro es porque necesitaba una lectura ligera, sin pretensiones. Un libro entretenido sin más, quizá hasta algo divertido, para pasar el rato y hacer de puente entre lecturas. Pero una cosa es un libro ligero o sencillo, y otra cosa es esto.

 

Ahora vamos con el argumento: un muchacho busca trabajo. Encuentra uno en una librería que abre 24 horas. En el turno de noche. Cada día llega gente extraña (con cara de lechuza). El chico sospecha que pasa algo raro (¡¡no!!). Fisga en los libros que se lleva esa gente rara. Y descubre que son libros fuera de lo normal (¡tachán!). Chico conoce a chica. Como él es un amante de las tecnologías, ella es amante de las tecnologías. Elaboran un plan para saber de qué va todo esto… Y no cuento más, para no destripar el libro a nadie.

 

El uso de la palabra lechuza es excesivo. El uso de la palabra google o googles (refiriéndose a sus trabajadores) es excesivo. El tejemaneje de máquinas y artilugios que describe está tan mal descrito que la mitad de ellos no sabría explicárselos a nadie. Tan preciso para unas cosas y tan pobre para otras. Si usas un lenguaje pobre y simple para todo lo demás, no puedes describir un escáner de modo que no seas capaz ni de imaginártelo.

 

Aún no os he contado qué me impulsó a escoger este libro. Primero, me tocó en un concurso en Facebook, promocionado por Roca Editorial (después de esto no me volverá a tocar nada nunca más, lo veo). Pero el motivo original es que Robin Sloan formó parte de los fundadores de Twitter. Muchos ya sabéis que soy adicta a Twitter, y la curiosidad mató al gato me pudo. No dudo que como analista de medios sea un crack, pero como escritor deja mucho que desear.

 

Una última cosa. Hoy en día proliferan los autores que autoeditan su obra. Yo no me acabo de fiar del todo. Seguro que me estoy perdiendo a gente fabulosa que escribe genial, pero el hecho de que una editorial haya pasado un filtro, me da confianza. O me la daba. ¿De verdad la editorial no le comentó nada a Robin Sloan de lo pobre de su lenguaje, de su repetición de adjetivos, de su mala elección del presente para narrar esta historia, de sus descripciones mediocres, de sus personajes simplones?

 

Yo soy una lectora bastante agradecida, si está más o menos bien escrito leo de todo. O leía de todo. Con los años me estoy volviendo exigente, y pido un mínimo de calidad. Y este libro no lo cumple.

 

Como siempre os recomiendo, buscad otras críticas, no os quedéis sólo con la mía. Seguro que ha habido gente a la que le ha fascinado este libro, y le ha parecido “mágico”. A mi la única magia que se me ha aparecido es la de que este libro se haya publicado.

 

Espero que perdonéis mi ataque de ira, pero de verdad que me he sentido timada con este libro. Y eso que no lo he pagado yo.

 

Título: El sr. Penumbra y su librería 24 horas abierta.
Autor: Robin Sloan
Editorial: Roca Editorial
ISBN: 9788499185880
Precio: 15,90 €