4 años hay entre la publicación de Ocho millones de maneras de morir y Cuando el antro sagrado cierra, pero respecto a la historia volvemos al pasado. Al año 75. Scudder aún es un alcohólico empedernido, aunque no llega a los niveles alcanzados en Ocho millones de maneras de morir.

 

En la novela se entremezclarán 3 tramas. El primer caso, un atraco a un bar por parte supuestamente de unos irlandeses. Simplemente al dinero del bar no el de los clientes. Tim Pat es quien regenta dicho bar, el Morrisey. Y mientras estaban todos en el bar han entrado dos tipos encapuchados, se han llevado la pasta y aquí no ha pasado nada. Pat ofrece una ronda gratis a todos y todo vuelve a la normalidad. Nada saldrá en los periódicos pero en el barrio sí que se provoca revuelo.

 

En segundo lugar el asesinato de la mujer de Tommy Tillary, uno de los amigos de Scudder. Aparentemente alguien entró en su casa de Brooklyn a robar y de paso se cargaron a su mujer. Lo más escandaloso del caso es que mientras asesinaban a su mujer Tommy estaba en Manhattan con su amante Carolyn. Al menos eso le provoca la coartada perfecta. O no.

 

Y en tercer lugar la desaparición de los libros de cuentas del bar de Skip Devoe. En el bar tenían dos libros de cuentas: los oficiales, esos que se entregan a hacienda cada año, y otros que reflejaban los ingresos reales del bar. Y en los que reflejan todas las evasiones de impuestos son los que han desaparecido.

 

Scudder irá participando en todos los casos porque es lo que hace, hacer favores a amigos. Y Tommy y Skip lo son. Al menos, amigos de bar.

 

“¿Eran amigos míos?
Lo eran, pero hay que matizar. Eran amigos del bar. Rara vez los veía (o veía a alguien en aquellos días) en un lugar que no fuera un bar lleno de extraños que se reunían para beber alcohol. Por supuesto, por entonces, yo todavía bebía y me encontraba en un punto en el que el alcohol me ayudaba (o eso parecía) más de lo que me perjudicaba.”

 

Viendo la trayectoria que llevaban las novelas anteriores esta me ha supuesto una sorpresa. Desde sus inicios Matt Scudder ha sido un solitario. Son destacables la cantidad de horas que pasa solo, en su hotel, recorriendo las calles de Nueva York o en los bares bebiendo. Sin embargo aquí nos encontramos a un Matt con amigos, con los que se reúne y con los que queda en los bares. Por otro lado, en Ocho millones maneras de morir encontramos a un Scudder que está luchando por dejar la bebida, y este retorno al pasado alcohólico de Matt me ha descolocado un poco.

 

Quizá sea la novela de corte más clásico de las que llevo leídas suyas. Y en la que la trama cobra un peso más fuerte. Seguirá describiéndonos su entorno, las calles, los bares, las gentes, pero casi todo gira en torno a la investigación y a sus amigos. Es un giro respecto a Ocho millones de maneras de morir en la que el protagonista absoluto era Scudder, sus demonios y sus temores. Siguen presentes en esta novela pero no de un modo tan arrollador como en la anterior:

 

“- ¿Te echaron por robar? – Se rió mostrando un par de dientes de oro -. ¿Por aceptar sobornos?
Negué con la cabeza.
– Por disparar niños – dije.
Ella se rió con más fuerza.
– Anda ya – dijo ella -. No te despiden por eso. Por eso te ascienden, te hacen jefe de policía.”

 

La trama es muy buena, los métodos de Scudder, su perspicacia, el cuidado por los detalles que demuestra está muy cuidado. En ese aspecto me ha chocado respecto a las anteriores ambientadas en esa década en que los métodos no eran tan sofisticados. Se nota la evolución del autor, mima mucho más el desarrollo de las tramas para que todo encaje mucho mejor. Pero me he quedado con ganas de seguir con el Scudder de los 80, me ha dado mucha rabia esta vuelta al pasado y no saber cómo sigue la vida de Matt. Algo nos cuenta en el último capítulo, pero habrá que continuar con la serie para saber qué pasa con Scudder.

 

Por cierto, el título del libro sale de esta canción. Hasta banda sonora tenemos:

 

Si Cuchillada en la oscuridad es difícil de encontrar, esta y la que os traeré mañana por aquí son casi tan complicadas o más. Así que si las veis en alguna librería de segunda mano, no dudéis en llevároslas, porque son un tesoro.

 

 

Título: Cuando el antro sagrado cierra (When the Sacred Ginmill Closes)
>Autor: Lawrence Block.
Traductor: Ester Mendía Picazo.
Editorial: La factoría de ideas (2008)
Año de publicación: 1986.
ISBN: 9788498003888
Páginas: 320
Precio: 19,95 € (Descatalogado)
Ficha del libro en La factoría de ideas: http://www.lafactoriadeideas.es/catalogo/libro.asp?referencia=LFL8025