Por todos es sabido el culto que en los EEUU se rinde a aquellos valientes que deciden alistarse en el ejército para defender el honor y la bandera de su país. Sin embargo no todas las fuerzas del orden han tenido siempre ese estatus. En 1918 el cuerpo de policía no solo tenía unas condiciones de seguridad nefastas y unas jornadas laborales agotadoras de 80 horas semanales, sino que la nómina que cobraban por defender a sus vecinos era irrisoria. Era uno de esos claros ejemplos de que quien se metía al cuerpo era por vocación. Este es el caldo de cultivo sobre el que arranca Cualquier otro día, un Boston en el que los sindicatos de la policía están comenzando a surgir para tratar de obtener unas condiciones dignas para los empleados del gremio. Desde el comienzo de la novela vemos clara la situación que están viviendo:

 

“- Es un club social.
– Es un sindicato – replicó Steve.
– ¿Y entonces por qué se llama Club Social de Boston? – inquirió Danny.
Bostezó mirando al cielo de cuero blanco.
– Buena pregunta. La pregunta clave, a decir verdad. Ésa es una de las cosas que intentamos cambiar.
– Por mucho que lo cambiéis, será un sindicato sólo nominalmente. Somos policías, Steve: no tenemos derechos. El CSB… ¿qué es? Nada más que un club de niños, una puta cabaña en un árbol.”

 

 

Y ahí entra en juego nuestro protagonista, Danny Coughlin, hijo del capitán de la policía de Boston. Le encargarán que se infiltre como uno más dentro de los sindicatos para controlar lo que allí suceda. Han sido ya varios los atentados llevados a cabo por los más radicales, y necesitan a alguien íntegro que pueda dar el aviso de ese tipo de ataques. Con lo que no contaban sus superiores era con que Danny se metiese tanto en el papel que acabase convencido de él, y se convirtiese en un gran activista de la causa.

 

Por otro lado tenemos a Luther, un fugitivo negro que huye de Tulsa dejando allí a su esposa embarazada acusado de cometer un crimen. Luther tiene el incorregible defecto de creer que todos los seres humanos somos iguales, independientemente del color de la piel o el lugar de origen, y no soporta que tan solo por ser negro deba renunciar a una vida digna y honrada.

Gran inundación de melaza en Boston en 1919.

El binomio Danny – Luther marcará el ritmo de la novela, conociendo así la situación de las dos Américas tras la Primera Guerra Mundial: la negra y la blanca. Para ello, el hilo conductor será la amistad que surgirá entre estos dos personajes como motor de muchas de las decisiones que tomarán en su vida. Danny cree en los hombres válidos y trabajadores, y Luther es un hombre justo que defenderá a sus amigos por encima de todo.

 

El tercer personaje protagonista será Nora, una de las sirvientas de los Coughlin por la que lucharán Danny y su hermano Connor. Una mujer fuerte, independiente, que no necesita de la ayuda de un hombre para salir adelante, y con un terrible pasado. La relación de Nora con Danny, con Connor, con el padre de ambos y con Luther serán primordiales para el desarrollo de las vidas de todos ellos. Es más, Cualquier otro día podría ser definida como una saga familiar por la importancia que los Coughlin y todos los que les rodean tienen en la historia e incluso en toda la trilogía.

 

Si tuviese que ponerle una pega a Cualquier otro día sería su extensión. Sabéis que no soy muy partidaria de las novelas de más de 400 páginas. No disfruto cuando una lectura se me alarga más de 10 días y en este caso creo que todo lo que nos cuenta podría haber sido narrado en más de una novela. Sin embargo, a la historia no le sobra ni una coma.

 

Quizá uno de los puntos más atractivos del libro, además de los estupendos personajes que tiene, es la increíble ambientación histórica que le rodea. A lo largo de mi lectura fueron muchos los acontecimientos contados que fui consultando para comprobar su autenticidad y no me encontré con ninguno que no fuese cierto. Desde las huelgas hasta la gran inundación de melaza en Boston, Cualquier otro día es una magnífica forma de acercarse a la historia de los EEUU en el momento justo posterior al final de la Gran Guerra. Y uno de los temas que resuenan de fondo y que enlazan con su aparición todas las novelas de la trilogía será el beisbol. Babe Ruth no solo hace el lanzamiento inaugural con su aparición en el inicio de la novela, sino que será una especie de hilo conductor para situarnos en el tiempo, en el espacio y en la forma de vida de aquellos años.

 

*Por cierto, por si alguien se lo pregunta, aunque hay muchos personajes comunes en las tres novelas, son perfectamente independientes y su lectura se puede abordar de manera individual sin ningún tipo de problema. Eso sí: si tenéis intención de leer las tres, mejor por orden u os comeréis varios spoilers de relevancia de una a otra.

 

Título: Cualquier otro día (The Given Day)
Autor: Dennis Lehane.
Traductor: Carlos Milla e Isabel Ferrer.
Editorial: RBA – Serie Negra (2010)
Año de publicación: 2008.
ISBN: 9788490061084.
Páginas: 736.
Precio: 5,95€.
Ficha del libro en RBA:
http://www.serienegra.es/articulo/novelas/nuevos_autores_novela_negra/1055/cualquier_otro_dia.html