Resulta complicadísimo estar al día de las novedades editoriales. Cada vez surgen más editoriales nuevas y, por suerte para lectores como yo, hay muchas que están recuperando clásicos de misterio. Por supuesto, no solamente se recuperan obras olvidadas de género negro, pero ya que es mi género predilecto y que creo que ha sido un buen año en este aspecto, he querido hacer un repaso por si se os ha escapado alguno de esos libros que es imperdonable que no tengamos en nuestras estanterías. Estoy convencida de que en la lista no estarán todos (seguro que se me ha escapado alguno), así que si veis que falta algún imprescindible y me avisáis, lo añadiré con mucho gusto.

 

Acantilado.

 

Simenón estaba ya editado y traducido. La colección de Luis de Caralt quizá sea la más popular de Maigret, y estoy convencida de que habéis visto alguno de sus ejemplares en algún mercadillo de libro usado. Acantilado lleva años recuperando toda la serie de Maigret con nuevas traducciones y ediciones nuevecitas que se agradecen mucho. Una colección para comprar de poco en poco y hacerse con todos. Estas dos nuevas traducciones de Caridad Martínez son nuevas.

 

 

 

 

Alba Editorial.

 

La colección Rara Avis es un caramelo para los amantes de los libros como objetos. El formato es muy cómodo de leer, y sus portadas de colores chillones nos atraen como una polilla a la luz. Gracias a esta editorial he descubierto este año a una de mis autoras adoptadas: Ethel Lina White, así que no podría estarles más agradecida.

 

 

Mi prima Rachel, de Daphne du Maurier (1951). Aunque du Maurier es conocida sobre todo por Rebeca, novela adaptada por Hitchcock a la gran pantalla, la autora tiene en su bibliografía una larga lista de obras publicadas. Mi prima Rachel es una magnífica novela de intriga que con un par de elementos solamente consigue tenerte en vilo hasta la última página sospechando de unos y de otros. Terror doméstico del bueno. Nueva traducción de Concha Cardeñoso Sáenz de Miera.

 

La dama desaparece, de Ethel Lina White (1936). Maravillosa novela de misterio a bordo de un tren que enamoró de nuevo a Hitchcock, tanto como para llevarla a la gran pantalla. Las dudas que genera en el lector acerca de la cordura de la protagonista están magníficamente conseguidas. Ojalá (¡ojalá!) Alba se anime a recuperar también La escalera de caracol, para mi gusto la mejor novela de la autora. Nueva traducción de Enrique Maldonado Roldán.

 

Ardicia Editorial.

 

Ardicia es una de esas editoriales pequeñitas que poco a poco se ha ido haciendo un enorme hueco en mis estanterías. Ya son más de una docena de títulos los que tengo en mi poder, y espero hacerme poco a poco con todos los del catálogo. No es editorial de género, pero las recuperaciones que han hecho en estos años han sido magníficas, todas y cada una de ellas.

 

 

El detective del ferrocarril, de Victor L. Whitechurch (1912). Una recopilación de 9 relatos, todos los que protagonizó el detective especializado en trenes Thorpe Hazell. Un hombre peculiar amante de la comida sana y del ejercicio que conoce todo lo que se puede conocer acerca del ferrocarril. Horarios, trayectos, procedimientos burocráticos, temas aduaneros, posicionamiento de agujas de cambio de vía… TO-DO. Un auténtico prodigio que resolverá casos de una manera magistral. Tramas exquisitas y sin fisuras. Una maravilla. Traducida por primera vez al castellano por Pablo González-Nuevo.

 

Defausta Editorial.

 

Defausta es otra de esas editoriales que llevan poquito tiempo, pero ya han publicado alguna gran obra. Entre otras maravillas, la de recuperar La culpa de Kate Chopin. Una novela increíble tanto por su argumento como por la modernidad de su planteamiento. Este año también se han lanzado a rescatar un par de novelas de género.

 

 

El otro hombre, de Hugh Walpole (1942). Terror psicológico con el tema del bullying de fondo en un momento en el que ni conocíamos esa palabra. A veces no conseguimos dejar atrás a quienes nos atormentaron en nuestra infancia, y tenemos que cargar con ellos durante toda nuestra vida. O no. Obra traducida por primera vez al castellano, por Susana Prieto Mori.

 

La cámara diabólica, Ernest William Hornung (1911). Un viaje de un día a Londres, un hombre que compra una pistola, un disparo en medio de la noche y un hombre caminando dormido con el arma. Misterio de suspense tan clásico como una mancha de té en la moqueta, como dice la propia editorial. Del autor de Raflles, el príncipe de los ladrones, Defausta nos ha recuperado esta magnífica novela. Ya había sido traducida como El asesino y la víctima. Una historia extraña, pero esta traducción de Susana Prieto Mori es nueva.

 

Editorial dÉpoca.

 

Una de las editoriales favoritas de los amantes de la novela clásica, sea de misterio o no. Debido a la colaboración del experto en novela clásica de misterio Juan Mari Barasorda, han creado este año la colección dÉpoca Noir. Una de las poquísimas editoriales que se atreven a traernos títulos inéditos en castellano. Los títulos seleccionados para este estreno han sido:

 

 

El crimen del ómnibus, de Fortuné du Boisgobey (1881). Una de las novelas pioneras de los misterios de habitación cerrada, pero que acontece a bordo de un ómnibus. Una novela que nos transporta al París bohemio de finales del s XIX a lo cual contribuyen las magníficas ilustraciones que acompaña el volumen. Esta novela estaba inédita en castellano, así que es un lujo que por fin podamos leerla en nuestro idioma. Traducción de Eva María González Pardo.

 

Asesinato en Charlton Crescent, de Annie Haynes (1926). Annie Haynes alcanzó en su momento tanta popularidad como la archiconocida Agatha Christie. Su obra es menos extensa que la de la reina del misterio, pero no por ello menos interesante. Esta novela, así como el resto de la autora, permanecían inéditas en castellano, y su recuperación ha sido un alegrón para los fans del género, ya que esta novela es excepcional. Traducción de Rosa Sahuquillo y Susanna González.

 

Hoja de Lata.

 

Hoja de Lata es otra de esas editoriales cuyos libros son objetos de coleccionista. El hecho de que nos hayan traducido a Upton Sinclair, ya es suficiente motivo para que les prestemos atención, pero además han recuperado a Luisa Carnés y a Josephine Tey, entre muchos otros autores. En 2015 tradujeron de nuevo La señorita Pym dispone, y este año le ha tocado el turno a:

 

El caso de Betty Kane, de Josephine Tey (1948). Hasta donde sé, esta novela ha tenido muy buena acogida entre los lectores, por lo que cruzo los dedos porque sigan reeditando la obra de esta gran escritora. No solo porque las traducciones son nuevas, sino por lo que os comentaba acerca de las ediciones. El tipo de papel, las ilustraciones que escogen para las portadas, y hasta la tipografía. Ya estaba traducida la castellano como Han raptado a Betty y como El caso Franchise, pero esta traducción es nueva de la mano de Pablo González-Nuevo. Por cierto, Tey es una de mis nuevas autoras adoptadas, así que la veréis por aquí pronto.

 

 

Editorial Impedimenta.

 

Impedimenta fue una de esas editoriales que le plantó cara a la piratería de frente hace 10 años ya. En vez proponerse hacer libros a bajo coste para atraer a los lectores optaron por la calidad, tanto de sus selecciones como de los libros como objeto. Creo que los que amamos los volúmenes de esta editorial soñamos secretamente con poder tener todos en nuestras estanterías. Y ya los iremos leyendo poco a poco. Uno de los sellos de la casa son las recuperaciones de grandes clásicos (entre ellas las de Natsume Soseki y la de Penelope Fitzgerald). Y cómo no, también recuperan novelas de misterio.

 

Enterrado por placer, de Edmund Crispin (1948). Sexta entrega de las aventuras de Gervase Fen, profesor universitario y detective amateur. La serie ha debido tener éxito, porque ya son 6 las novelas traducidas de este personaje. El humor inglés es el que aporta el toque de gracia a esta serie. Chantaje y asesinato serán los hilos conductores de esta obra. ¡Y psiquiatras! Ya había sido traducida como Enterrado por gusto en los años 50, pero esta traducción de Magdalena Teresa Palmer Molera es nueva.

 

Libros del Asteroide.

 

Al igual que pasa con los Rara Avis de Alba, los colores son la marca de la casa de Libros del Asteroide. Su lista de recuperaciones poco a poco va creciendo, y si en 2015 y 2016 pusieron en las mesas de novedades de nuevo a John MacDonald, este año les ha tocado repetir a Leo Perutz y a Seicho Matsumoto.

 

 

El maestro del juicio final, de Leo Perutz (1923). Aunque la novela se publicó en 1923 está ambientada en 1909, por lo que según la vi llamó mi atención al instante. Dicen que el toque de gracia de esta novela está en que se haya a medio camino entre la intriga y la fantasía, y para colmo fue la obra con la que alcanzó reconocimiento a nivel mundial. Ya estaba traducida al castellano desde hace décadas y traducida por Jordi Ibáñez en 1988 para Tusquets, que es quien firma como traductor en este volumen.

 

La chica de Kyushu, de Seicho Matsumoto (1961). Poco a poco vamos teniendo en nuestras librerías obras japonesas directamente del idioma original en vez de traducidas de terceros idiomas como el inglés. Las dos obras que ha recuperado Libros del Asteroide de Seicho Matsumoto cumplen esta premisa gracias Marina Bornas Montaña. Una muchacha gasta todos sus ahorros en pedir ayuda a un abogado para que pueda ayudar a su hermano, pero este se niega. Esta decisión le acompañará durante días hasta que se decide a investigar un poco más sobre el caso. Magnífica novela con un final estremecedor.

 

Navona.

 

Aunque hace algún tiempo Navona se lanzó a proseguir con la labor de RBA de recuperar la obra de Ross MacDonald, parece que de momento se ha congelado el proyecto. Su colección de clásicos recuperados arrancó muy bien con obras como La Promesa de Friedrich Dürrenmatt, entre otras. Dentro de su colección de Ineludibles (tapa dura sin ilustraciones en la portada) han publicado este año una nueva traducción de:

 

 

 

La piedra lunar, de Wilkie Collins (1868). La nueva traducción ha corrido a cargo de José Luis Piquero, traductor que ya se ha ocupado con anterioridad de John Steinbeck, Arthur Miller o Erskine Caldwell. Aunque ediciones de esta obra hay muchas, siempre resulta interesante que se le quite el polvo a los textos y se repasen.

 

El Paseo Editorial.

 

Gracias a esta obra he descubierto recientemente a esta joven editorial. Además de tener a du Maurier en su catálogo también encontramos a Edith Nesbit. Parece que La biblioteca de Carfax y ellos tienen gustos similares.

 

 

Los pájaros y otros relatos, de Daphne du Maurier (1952-1953). Aunque el relato de Los pájaros había sido publicado y traducido varias veces, en esta ocasión tenemos traducción nueva de Miguel Cisneros Perales. En este volumen encontramos las historias cortas “Los pájaros“, “Bésame otra vez, forastero“, “El manzano”, “El joven fotógrafo” y “El viejo. Parece que gracias a tres editoriales diferentes volvemos a tener a du Maurier en las mesas de novedades, así que eso siempre es una gran noticia.

 

Quaterni.

 

Es una lástima que esta editorial no cuide más sus libros, porque es una de las que más misterio japonés recupera. Aunque por fuera están muy cuidadas, no lo están tanto por dentro, y es habitual que las traducciones chirríen y que contengan bastantes erratas. Si sois de los que no le dais tanta importancia a estos aspectos, este año nos han recuperado:

 

 

Asesinato en el Honjin, de Seishi Yokomizo (1946). Primera aparición del detective Kosuke Kindaichi, uno de los detectives japoneses más conocidos, en un caso de habitación cerrada y dos historias más de misterio. La traducción corre a cargo de Kazumi Hasegawa.

 

 

Reino de Cordelia.

 

Las recuperaciones de género de Reino de Cordelia también nos han dado buenas sorpresas. No solo están en proceso de revisar la serie de Philo Vance, sino que hace unos años también rescataron Memorias de un asesino (la cual sigue en mi estantería esperando su momento).

 

 

El caso del asesinato de La Canario, S. S. Van Dine (1927) . Nueva traducción de la mano de María Robledano de la segunda entrega de uno de los investigadores clásicos que más popularidad alcanzaron en su momento. Las adaptaciones a la gran pantalla y la popularidad que alcanzó gracias a William Powell fueron muy notables (reconozco que Phino Vance no me ha caído nunca nada bien, literariamente, pero sí cinematográficamente gracias a Powell). Las ediciones de Reino de Cordelia entran dentro de aquellas en las que el libro se convierte en un objeto de coleccionismo, así que es una gran noticia que estén recuperando esta serie.

 

Editorial Salamandra.

 

Cuando vi que Salamandra, en su sello Black, recuperaba una novela de Rampo me llevé un alegrón. Es una de mis editoriales predilectas en cuanto a género negro contemporáneo, y sabía que el texto iba a ser sinónimo de calidad. Y desde luego, no defrauda.

 

 

El lagarto negro, de Edogawa Rampo (1934). En 2008 Ediciones Jaguar ya nos había traído alguna novela de Rampo, entre ellas esta con el título de La lagartija negra y La bestia entre las sombras con dos historias en su interior. Como era habitual hasta hace poco, estas traducciones se hacían del inglés, con lo que el resultado no siempre era el más deseable: si ya se pierde de un idioma a otro, cuando entra en juego un tercero no puede salir bien. Maria Lourdes Porta Fuentes firma esta traducción directamente del japonés en una obra imprescindible del autor japonés.

 

Editorial Satori.

 

Gracias a mi colaboración con El peso del aire, Satori se ha convertido en una de mis editoriales de cabecera. La labor de recuperación de clásicos que están llevando a cabo es impresionante, y hasta han reservado un huequecito para los amantes del género de misterio. Gracias a ello, Rampo ya es uno de los autores de los que más obras he leído en estos últimos años.

 

Los casos del detective Kogoro Akechi, de Edogawa Rampo (1924-1926). Si bien pensaba que la primera aparición de Kogoro Akechi había sido en el recopilatorio de relatos de Rampo La mirada perversa, podemos encontrarlo en Cuentos Japoneses de Misterio e Imaginación de Ediciones Jaguar de 2006. Aquí lo encontramos en el relato El test psicológico, pero traducido del inglés, eso sí. Para encontrar una traducción en japonés del detective tendremos que irnos a La mirada perversa y a Los casos del detective Kogoro Akechi. Magnífica traducción y epílogo de Daniel Aguilar, que enriquecen varios puntos esta recopilación de tres casos del detective más famoso de Rampo.

 

La bestia ciega, de Edogawa Rampo (1931). La bestia ciega hasta hace poco era una de las novelas más buscadas del autor nipón y muy difícil de localizar. Llevaba tiempo descatalogada, aunque había sido recuperada por Jaguar en 2008 y 2010. Daniel Aguilar firma la traducción y el epílogo de la edición de Satori, traducida por fin directamente del japonés. Además en este volumen podemos encontrar el contenido íntegro tal y como se publicó originalmente, ya que años después de su primera edición el mismo Rampo solicitó eliminar un capítulo demasiado escabroso.

 

Editorial Siruela.

 

En 2016, Siruela fue otra de las editoriales que se embarcaron en esta aventura de recuperar clásicos. En tan solo dos años tenemos ya un catálogo de 10 títulos. Algunos eran ya muy difíciles de encontrar, así que el hecho de que les hayan quitado el polvo y los hayan sacado con unas ediciones bastante económicas y en tapa dura, es un auténtico lujo (aunque yo votaría por una rústica de las buenas, que en Siruela tienen muchas de esas).

 

Un asesino en escena, de Ngaio Marsh (1935). Ngaio Marsh es una de las cuatro damas del crimen junto con Agatha Christie, Dorothy L. Sayers y Margery Allingham. Además de novelista fue directora teatral, así que tener traducida su segunda novela, que está además ambientada en un teatro, es un privilegio. Aunque ya estaba publicada en castellano como Muerte entre bastidores, esta traducción de Alejandro Palomas es nueva.

Una dirección equivocada, de Elizabeth Daly (1944). Hasta la reedición de esta obra desconocía a Daly, otra de mis adoptadas de este año, y a su detective bibliófilo Henry Gamadge. Aunque sus novelas son más tardías siguen teniendo ese halo de misterio clásico con crímenes y tramas más amables. Y las obras que he podido leer de ella tienen la peculiaridad de tener entre sus criminales a muchas mujeres, algo poco habitual en la novela clásica. Nueva traducción de Raquel García Rojas (anteriormente la novela se había traducido como La pista de papel).

La muerte espera en Herons Park, de Christianna Brand (1944).  Segunda entrega del inspector Cockrill y más famosa de la autora. A pesar de haber pasado a la historia por sus novelas destinadas a público juvenil, fue una magnífica autora de misterio y aunque es difícil de encontrar alguna novela hay por ahí perdida en librerías de viejo. Nueva traducción de Raquel G. Rojas (anteriormente se había traducido como La muerte verde y Verde es el peligro).

El último caso de Philip Trent, E. C. Bentley (1913). Una de las novelas de la Golden Age que todos afirman que mejor ha envejecido. El jardinero encuentra al magnate estadounidense Sigsbee Manderson muerto de un disparo en el jardín de su casa. El aficionado a los misterios Philip Trent creerá que la policía ha pasado por alto importantes pistas del caso, y hará lo que corresponde: investigar. A pesar de que esta novela surgió como un anti-Sherlock, el aspecto del detective aficionado parece ser que sí le gustó a Bentley. Nueva traducción de Guillermo López Gallego.

 

¡Paren las máquinas!, de Michael Innes (1939). Novela sobre novelas en la que nuestro protagonista, un escritor de género policíaco, verá cómo su protagonista parece cobrar vida. Comedia de enredo con trama policíaca. Quizá lo más extraño de la publicación de esta novela haya sido el salto de la primera entrega del inspector Appleby con Muerte en la rectoría a esta cuarta con ¡Paren las máquinas! Traducción de Miguel Ros.

 

 

Los mejores casos de Max Carrados, Ernest Bramah. Recopilación de 12 relatos con casos de Max Carrados, uno de esos personajes que surgió a la sombra de Sherlock Holmes con Watson incluido. Quizá el dato más relevante es que Carrados es ciego, pero eso no le impide que su olfato atine siempre para resolver los casos. Nueva traducción de José C. Vales.

 

Valdemar.

 

Valdemar es sinónimo de clásicos recuperados. Generalmente de terror, pero también tienen un hueco para las novelas de misterio como las del Padre Brown. Este año han publicado un volumen perfecto para regalar en Navidad.

 

 

El padre Brown al completo, de G. K. Chesterton (1911-1935). No sé vosotros, pero yo son una auténtica fan de estas ediciones omnibus con toda la obra de un autor, o todas las novelas que componen la serie de un determinado investigador. Valdemar este año ha juntado en un solo volumen todas las entregas del padre Brown, incluyendo además una obra inédita. La traducción viene de la mano de José Rafael Hernández Arias, que es quien ha traducido estas novelas cuando se han publicado de manera independiente.