Francine es la esposa de Kenan Khoury, un narcotraficante muy poco conocido asentado en Brooklyn. Una mañana Francine coge su coche para hacer la compra y una furgoneta azul sale tras su coche siguiéndola a una distancia prudencial. Permiten que entre en un par de tiendas, y finalmente dos tipos se le acercan y la suben a su furgoneta.

 

Un rato más tarde el teléfono en casa de Kenan suena, le preguntan si ha visto a su mujer, si ha vuelto a casa. Y él rápidamente comprende qué ha sucedido. Le piden 1 millón de dólares y que no avise a la policía. Tras regatear con ellos consigue dejarlo en 400.000, la cantidad que tiene en ese momento en casa. Kenan llama a su hermano Peter para que le ayude a mantener la calma. Horas más tarde, siguiendo las instrucciones de los secuestradores, dejan el dinero en un sitio determinado y a cambio deben encontrar a Francine… Pero Francine no está. Vuelven a casa, reciben otra llamada. Francine está en el maletero de un coche muy cerca de su casa. Van hasta allí, y encuentran a Francine. En bolsas de basura. En varias bolsas. Hecha pedazos.

 

Así arranca Caminando entre tumbas, la décima entrega de la serie de Matt Scudder que acaba de publicar RBA. La buena noticia es que quedan 11 por traducir más un libro de relatos. La mala es que el ritmo de publicación de Block en España es lento e irregular como os he contado estos días.

 

Estamos en 1992 y la ciudad de Nueva York ha ido cambiando, pero aún no lo suficiente. Las calles siguen plagadas de delincuencia y droga, el crack es la droga de moda y a los camellos se les localiza a través de un busca. Debido a que la acción comienza en el extrarradio de Manhattan, conoceremos otras zonas de Nueva York y recorreremos diferentes distritos.

 

Kenan recurre a los servicios de Scudder porque no sabe qué hacer. Quiere dar con los que mataron a su mujer. Pero la única prueba del secuestro, el cadáver de Francine, lo ha enviado a incinerar. Recordemos que Kenan es narcotraficante, sería para él muy difícil de explicar a la policía cómo tenía tanto dinero en metálico en casa. Y sucede como en el caso anterior: Kenan necesita un detective sin licencia, que no vaya a dejar registro de su caso en papeleo innecesario y lo que vaya a hacer con la información que Matt obtenga es cosa suya. Sí, su intención es matar a los asesinos de Francine.

 

El caso no pinta nada bien, las pistas son nulas, no hay forma de saber quién llamó ni desde dónde. No vieron en ningún momento a los secuestradores, solo hablaron por teléfono por ellos. El coche donde apareció el cadáver era robado y al dejarlo mal aparcado se lo llevó la grúa. Apenas hay por donde empezar. La principal baza que jugará Scudder es la de que no ha sido un hecho aislado sino que seguramente este modus operandi los secuestradores ya lo han utilizado en más ocasiones.

 

Nos encontramos con un Scudder que ha ido evolucionando, muy similar al que encontrábamos en Un baile en el matadero, pero más maduro si cabe. Su relación con Elaine ha seguido adelante, cada vez están más unidos, pasan más tiempo juntos, aunque aún no han dado el paso de revelarse el uno al otro lo que sienten. A Mick le tendremos fuera de la ciudad, precisamente por algo relacionado con la novela anterior. Scudder volverá a contar con la gran ayuda de TJ, un chaval de la calle que le ayudará más que nunca, sobre todo presentándole a los Kong, unos hackers de lo más peculiares que ayudarán mucho en el caso.

 

En esta novela Scudder apenas pisa ya los bares, sobre todo por el cambio de local del Armstrong, por todas las noches que cena con Elaine, y porque Mick está fuera de la ciudad. Cambia la barra del bar por la mesa para cenar. Ha cambiado también mucho los taxis por el metro. Está mucho más tranquilo, mucho menos melancólico y más centrado sobre lo que quiere en la vida. Va todo de la mano de la sobriedad que le da el haber dejado el alcohol.

 

La resolución del caso me ha parecido brillante. Las últimas 130 páginas son increíblemente ágiles, te las lees de un tirón queriendo saber cómo van a cerrar el caso. Y aunque algunos de los detalles se convierten en predecibles al leer varias novelas de la serie, siempre te queda esa pequeña duda de si ésta seguirá la misma línea. Es más, de algún modo resulta un aliciente. Las tramas de Scudder se han ido perfeccionando con las entregas, cada vez más meticulosas, con más detalles y más difíciles de resolver. Al leer todas las novelas del tirón se aprecia aún más la evolución del autor, y es que entre la primera novela que os traje y esta han pasado 16 años en la escritura de Block. Y muchas otras novelas aparte de las de la serie de Scudder.

 

Junto con la novela, el 31 de octubre nos vendrá a España el estreno de su adaptación cinematográfica. Habrá que esperar a ver qué dice la crítica española, en EEUU hay sentimientos encontrados con ella. Para mí de momento ya tiene una pega: Liam Neeson en el papel de Scudder. No dudo de que haga un buen papel, pero no lo veo como Scudder. Supongo que mi imagen mental difiere demasiado de la de actor.

 

No quería dejar pasar la oportunidad de hacer mención a los cambios hechos en Serie Negra. Todos temíamos el formato que iban a dar a los libros, comentando en redes sociales si utilizarían la rústica sin solapas que han usado para su colección de novelas de 12€. Pero no. El formato es el mismo, simplemente han eliminado el tan característico lomo y han retirado las marcas blancas que identificaban a los libros como los de Serie Negra. Aunque me dan mucha pena esos cambios, debemos celebrar que hayan rebajado los precios, ahora entre 9,95€ y 15€ y manteniendo la calidad del formato. Por fin alguien que rebaja los precios que parece que en el sector editorial no dejan de subir.

 

 

Con esto damos por concluida la semana Matt Scudder. Ha sido muy divertido leer todas las novelas seguidas, conocer al personaje, ir viendo su evolución. Espero que no se os haya hecho pesado, tantas reseñas seguidas de un solo tema, pero creo que cada una de las novelas merecía un análisis por separado y no solamente una entrada global para hablar de todas ellas.

 

Como os he dejado caer en estas reseñas, Lawrence Block no solamente es el creador de Matt Scudder. Es un autor muy prolífico con más de 70 obras en su bibliografía. Es el creador de otras 4 series de personajes, de múltiples relatos, y varias novelas independientes, muchas de ellas publicadas bajo diferentes pseudónimos. Junto con la serie de Matt Scudder es bastante popular la de Bernie Rhodenbarr, un ladrón de refinados modales.

 

Quiero dar las gracias al autor por la difusión que ha hecho por redes sociales de mis entradas, y por lo completo de su web, de la que me he “apropiado” de algunos datos que os he traído. También a Alice Silver y su magnífico blog Mis detectives favorit@s, que utilizo mucho como referencia y que se ha ganado la fama que tiene de blog de consulta. Gracias Alice.

 

 

Título: Caminando entre tumbas (A Walk Among the Tombstones)
Autor: Lawrence Block.
Traductor: Montserrat Triviño.
Editorial: Serie Negra (2014)
Año de publicación: 1992.
ISBN: 9788490561263
Páginas: 400
Precio: 12€
Ficha del libro en Serie Negra:
http://www.serienegra.es/articulo/novelas/clasicos_novela_negra/1386/caminando_entre_tumbas.html