En 2010 se publicó en EE.UU. una magnífica recopilación de los mejores relatos negros del siglo, selección que venía de la mano de Otto Penzler y James Ellroy. Constaba de 39 relatos con lo mejor de lo mejor del panorama negro-criminal del siglo: James M. Cain, James Lee Burke, Patricia Highsmith, Mickey Spillane, Jim Thompson… La lista era larga y exquisita.

 

Aunque la versión en inglés no es difícil de conseguir, estamos de enhorabuena porque Navona ha decidido traducirnos una parte de esa recopilación. Concretamente 10 de esos relatos, en una edición de lujo muy mimada de tapa dura.

 

Aunque las fechas de publicación de los relatos son muy dispares, desde Pastorale de James M. Cain de 1928 a Cuando las mujeres salen a bailar de Elmore Leonard de 2002, en todos ellos se respira este halo que desprende el relato negro clásico. No es que sean extremadamente canónicos, pero todos tienen en común un factor: protagonistas con un alma descarnada, un alma colmada de odio, de rencor, de venganza. Personajes que en un momento dado podríamos ser cualquiera de nosotros: un amante celoso, una hija rencorosa, un vecino problemático. Se nos muestra cómo gente común puede dejar de ser corriente en circunstancias extraordinarias. Y es que el ser humano es como una olla a presión: cuando te llevan al extremo de tus capacidades puedes reventar arrasando con todo lo que encuentres a tu paso.

 

Tanto los autores como su obra son muy dispares, por lo que tenemos de todo como en botica. Cada autor dentro de su estilo consigue tenernos en vilo respecto a su historia, no desvelando el final hasta la última línea en muchas ocasiones. Si has leído previamente a los autores reconoces rasgos distintivos de sus obras, como las famosas prostitutas con aspecto de estrellas de Hollywood de James Ellroy, el omnipresente sentimiento de venganza personal de Lawrence Block, o el fuerte componente psicológico de las obras de Patricia Highsmith.

 

Uno de los relatos que más gratamente me ha sorprendido es el de Joyce Carol Oates, autora que es una de mis eternas pendientes, y que consigue dar un giro absoluto a la trama en un solo párrafo. Pero si tuviera que quedarme con uno para releer una y otra vez, y prometo que lo haré, es Un profesional de David Goodis, un relato con una cadencia pausada, con unos diálogos brillantes y con un desarrollo muy estudiado. Dan ganas de cogerlo con los dedos y estirarlo para que dure unas cuántas páginas más.

 

Me ha encantado toparme con el primer relato de James M. Cain, de 1928 nada menos, con un Thompson con un punto divertido, con una Highsmith que perturba o un Lehane en el que volvemos al tema de los perros como he disfrutado hace nada con La entrega. El relato no es un formato fácil, hay autores que se mueven como pez en el agua, pero otros que necesitan mayor extensión para desarrollar sus tramas. Siempre he opinado que cuanto más breve más difícil considero que es montar un universo donde el lector no se pierda, donde consiga reconocer todo aquello que se nos quiere transmitir, donde pueda emocionar, desagradar o impactar.

 

En Estados Unidos la tradición del relato ha estado mucho más instaurada que en el nuestro, con las decenas de revistas que publicaban y publican relatos. De hecho en American Noir tenemos una pequeña introducción de cada autor de un par de páginas en las que se citan una y otra vez la “antología anual de mejores historias de misterio”, una recopilación que cada año junta en un solo volumen lo mejorcito del género publicado en revistas y publicaciones periódicas. Y qué envidia da.

 

Uno de los descubrimientos que a mí personalmente me ha hecho también esta recopilación es la serie televisiva Fallen Angels, que se emitió entre Agosto de 1993 y Diciembre de 1995 con un total de 15 episodios distribuidos en 2 temporadas. En esta serie se adaptaban algunos relatos de autores como Hammett, Chandler, Thompson o Ellroy. Afortunadamente, algunos de esos episodios están disponibles en Youtube, como la adaptación de mi favorito de esta recopilación, Un profesional. Aunque la adaptación no está mal, me ha privado de uno de mis momentos favoritos: la subasta de la media de Pearl. No hay demasiado diálogo, por lo que los que no estéis tan puestos en inglés creo que lo podéis entender de todos modos ya que es muy visual. Pero os recomiendo leer antes el relato, ya que hay un par de cambios significativos en el guión:

 

 

En resumen, estamos ante uno de esos libros que todo amante del género debería tener y leer. Las extensiones de los relatos son bastante breves, por lo que podéis ir disfrutándolos de poco en poco, o zampároslos todos en un fin de semana. El jazz resonará en vuestra mente, sentiréis la oscilación de los baches de la carretera dentro de un cadillac, notaréis en vuestra piel el sol de Los Ángeles, en vuestro olfato el humo del tabaco y el olor de los maizales… y escucharéis el sonido de un golpe seco en el cráneo de alguien, el corte de la carne con una navaja, o el disparo de una escopeta. Noir en estado puro.

 

*Lista de los relatos publicados en esta recopilación:

Pastorale, de James M. Cain (1928)
¡Muere!, dijo la dama, de Mickey Spillane (1953)
Un profesional, de David Goodis (1953)
Para siempre jamás, de Jim Thompson (1960)
Lenta, lentamente al viento, de Patricia Highsmith (1979)
Desde que no te tengo, de James Ellroy (1988)
Infiel, de Joyce Carol Oates (1997)
Como un hueso en la garganta, de Lawrence Block (1998)
Quedarse sin perros, de Dennis Lehane (1999)
Cuando las mujeres salen a bailar, de Elmore Leonard (2002)

 

Título: American Noir
Autor: Varios Autores
Editorial: Navona Negra (2014)
Año de publicación: 2010.
ISBN: 9788492840991
Páginas: 344
Precio: 18€
Ficha del libro en Navona: http://terapiasverdes.com/tienda/navona-negra/507-american-noir.html