Estoy teniendo una suerte tremenda últimamente con lo que leo, porque estoy encontrándome cada joya de agárrate. Claro, es fácil si lo que lees son clasicazos como 1984.

 

Antes de decir nada del libro quiero contaros que al poquito de empezarlo, desconociendo totalmente el argumento, descubrí que la obra se escribió en 1948 (de ahí el juego numérico con el título). Para situarnos, en 1948 Gandhi fue asesinado, se inventa el transistor y también el primer videojuego y el primer LP, en Bélgica se le concede el voto a la mujer, en Europa entra en vigor el Plan Marshall en plena Guerra Fría y se firma de Declaración Universal de Derechos Humanos por la ONU.

 

¿Y por qué os cuento todo esto? Porque cuando lees este libro cuesta creer que se escribiese en esta fecha. Es uno de esos libros que no es que envejezca bien, sino que no envejecen, completamente atemporal, incluso demasiado actual en algunas sentencias.

 

Yo de 1984 sabía que era una distopía y poco más. Es decir, lo contrario a una utopía, la concepción de un mundo contrario a lo deseable y deseado. Un mundo donde el librepensamiento se condena, donde el amor se condena, donde las ideas políticas contrarias al Partido se condenan.

 

La sentencia más famosa de la novela es:

 

LA GUERRA ES LA PAZ
LA LIBERTAD ES LA ESCLAVITUD
LA IGNORANCIA ES LA FUERZA.

 

Esto resume el libro de un modo brutal. 1984 no es solo una novela, es un libro de filosofía, ya que nuestro protagonista Winston le da vueltas a ciertas ideas que masca una y otra vez, haciéndote reflexionar y pensar mucho sobre lo que te están contando.

 

Winston vive en Londres, un Londres que ni sabemos si es o no real, en el continente Oceanía. La vida y el mundo están controlados bajo la observación de El Gran Hermano, que les controla a través de las telepantallas y estudia los cambios en sus gestos, expresiones o actitudes, controlando incluso sus sueños. Todo lo que se salga de la doctrina empleada es condenado, y la gente de vez en cuando “desaparece” o por una denuncia de un vecino o simplemente por un comentario desafortunado.

 

La información es controlada al detalle: todo lo que se publica o es publicado es revisado. Porque las noticias pasadas también son modificadas según las necesidades del momento. Destruyen cualquier prueba de que algo que no conviene haya existido, creando un mundo nuevo.

 

Parece difícil de creer, pero no es tan complicado de hacer. ¿Qué ocurriría si se reeditasen las enciclopedias y las webs de noticias o de datos históricos con hechos que no son reales? ¿Cómo podríamos demostrar que eso no sucedió en realidad? Hoy en día con las redes sociales parece más difícil, pero cuántas noticias nos cuelan que no son reales. Pues eso es 1984, ese es el mundo que vaticinaban para esta fecha. Y aunque en nuestro país y nuestro mundo esto no sea real, hay muchos países del mundo donde esto si es real. ¿Alguien conoce un país llamado Corea del Norte?

 

1984 es uno de esos libros que deberían ser obligatorios. Abre tu mente y te ayuda a pensar. Y encima es muy muy adictivo. Mientras lees 1984 no piensas en otra cosa. Intenté compaginar su lectura con otro libro, y no fui capaz. Como bien dijo @Aramys en Twitter, “entras en 1984 y ya no sales”

 

Este libro lo leímos en el Club de Lectura de Cargada de Libros, que os invito a conocer si no lo conocéis ya. Yo estuve un poco descolgada de los comentarios, pero fue la excusa perfecta para leerlo de una vez.

 

Título: 1984 (1984)
Autor: George Orwell
Traductor: Rafael Vázquez.
Editorial: Booket (2009)
Año de publicación: 1948.
ISBN: 9788423340651
Páginas: 368
Precio: 7,95 €